Punto de Encuentro

La trayectoria partidaria ¿Es un mérito o un demérito?

16 Octubre, 2017

Anthony Tello

Un partido político se define por ser una colectividad de interés de masa, con finalidad de promover la participación ciudadana en democracia, asistiendo y contribuyendo una unión nacional para un país en desarrollo. Se empezó a decir hace un par de décadas, debido al poco eficiente manejo ejecutivo, que los partidos políticos forman parte de un ideal religioso mentiroso. Es decir, toda coyuntura partidaria es una artimaña que no favorece en nada a la sociedad. Esta fama asignada por la misma población, se lleva a cabo por un desconocimiento de labor partidaria, el estereotipo se genera cuando rivales políticos o hasta personajes de tu misma alineación, entran en calumnias y falacias por diversas razones personales. No existe límite de calificación hacia un partido o persona pública, se ha demostrado en diversos medios de comunicación, el único límite es el cielo ante tanta insidia. Esto se remonta además, en diferentes parlamentarios, ya que, si de corrupción se trata, no desertifican a nadie, para criterio confundido de la comunidad, por culpa de un grupito, el resto también debe pagar los platos rotos. En el Perú, en la línea de tiempo partidaria, se ha encontrado sólo 1 clan sobreviviente de los tantos creados en épocas remotas, más de 90 años en la historia de la patria, un partido realmente constituido y formado, con doctrinas inculcadas en sus militantes para una lucha constante a favor de la justicia social y el pan con libertad. Estamos hablando del APRA (Alianza Popular Revolucionaria Americana). Es un mérito que un partido tan grande como el PAP, siga manteniendo firmes sus ideales, es una fortaleza grandiosa, ya que ningún corrillo ni movimiento político ha podido desintegrar al partido fundado por Victor Raúl Haya de la Torre, allá por 1924. Esta devoción ha sido insultada, difamada, manchada, por diferentes imputaciones, pero, pese a tanto calificativo innato de personas antiapristas, el partido sigue muy bien ubicado, ya que, tiene un itinerario digno y pulcro. Es parte de un recorrido los insultos, los ataques y más. Lo importante es seguir trabajando por el país, actos valen más que mil palabras, y está demostrado en números, que el partido que mejor éxito tuvo respecto a labor gubernamental, fue el Aprista, en su quinquenio (2006-2011). Mulder en Caretas revalora la trayectoria como un valor escaso hoy en la política dice: "yo no vine a la política, soy político de siempre” aspirará a ser 25 o 30 años Congresista, Los que son políticos los serán hasta la muerte, no es un pecado la función pública, cualquiera sea el cargo que el pueblo confía, los que la desempeñan, lo harán con eficiencia, honradez y eficacia, estas competencias se adquieren en los partidos que son verdaderas escuelas de Gobierno. En el Perú una de las poquísimas organizaciones políticas que estructuran esta tarea es el Apra, por eso su existencia trasciende a su fundador, el peso de la responsabilidad de quienes se forman en el Apra es mayor, el estándar de exigencia que el pueblo impone se justifica porque están en la vida cotidiana del peruano más de 8 décadas, no pueden fallar, cometer errores, menos pillerías, porque tienen una larga trayectoria cargada de experiencia, especialmente en el Parlamento. Otro enfoque relevante debe ser que quienes hoy destacan en la política, especialmente en el Congreso, son los que durante décadas asumieron la vida política como compromiso vital de sus vidas y la de su familia, entre ellos destacan: Mauricio Mulder, Javier Velásquez, Jorge Del Castillo y otros líderes del Apra actual. Tienen algo en común: una larga trayectoria de lealtad y consecuencia a su Partido, ingresaron a el de jóvenes y priorizaron la política institucional, a las oportunidades propias de otros jóvenes que legítimamente se dedicaron a otras profesiones. Si hoy destacan en mayor o menor medida, es porque brillan con luz propia; incorporaron la política con la ilusión de contribuir en esa generosa y noble convocatoria colectiva que Haya de la Torre le propuso al Perú a través de su Partido, como herramienta social al servicio de los más pobres. No son políticos que recibieron esta condición por herencia, que impusieron sus apellidos por dinero o por encargo. Digo esto, porque soy joven y creo que debemos estar advertidos que hoy aparecen los famosos salvadores de la política, que proponen acabar con los políticos "tradicionales”, lo dicen ahora porque guardan en sus cuentas algún efectivo que no hicieron con su esfuerzo claro está, sino que lo percibieron de sus “papis”, y que pretenden usarlo supuestamente para comprar conciencias. Para suerte el PAP en Lambayeque ya bebió de esta dolorosa experiencia los que sólo exhibieron su plata como propuesta de cambio, sólo ingresaron al Apra para medrarlo, aprovecharse de el y luego se fueron a otros partidos, traicionando sus ideales y principios, incluyendo movimientos políticos que alientan el oportunismo impune y vergonzoso. Hoy en el Apra están los que deben estar, los que morirán con la alegría y esperanza sabiendo que el PAP sirve al Perú, conmocionados ya que no es patrimonio de los Apristas sino de todos los peruanos, esencialmente de los jóvenes, a los que alerto y recuerdo que Haya de la Torre en 1954 ya decía "a los jóvenes su edad no les da una superior condición, sino su preparación, aspiración y consecuencia”. En resumen el Apra siempre será un Partido Escuela, y no un Partido Empresa como algunos ambiciosos lo pretenden convertir, el germen de la traición asoma con peligro, sólo jóvenes con convicción y formación pulverizarán estos protervos arrestos. Por eso concluyo diciendo que la trayectoria es una virtud, y no un demérito, como los oportunistas lo pretenden escudar. La labor continúa, el camino aún es largo y hay mucho que hacer por la patria. Piénselo y saque su propio análisis, el trabajo público viene acompañado por una serie de difamaciones y emplazamientos desleales, fíjese usted en la misión y equipare.

#AnthonyTello

 

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