Punto de Encuentro

¿Por qué el aprismo debe estar en clara oposición al Gobierno de Kuczynski?

30 Enero, 2018

Algunos se preguntan en estos días “¿Por qué el APRA debería colocarse en la oposición férrea ante la administración de PPK?”; agregan “¿No sería mejor propiciar y buscar una colaboración en tareas ejecutivas?” La respuesta pasa por una necesaria caracterización de lo que significa el presente Gobierno. 

Lamentablemente hay cuatro características centrales del régimen: 

1- Es un mandato comprometido con la corrupción, pasada con el tema Lava Jato y lo hecho por el Presidente cuando era Ministro y Premier del prófugo Toledo y presente con las intentonas de los “negociazos” y con las compras de las casas de cartón a 15 mil soles a empresas extranjeras, cuando los productores nacionales las hubiesen podido ofertar a 3 mil soles, 5 veces menos. Es claro y percibido por la gente que la prioridad son los amigos de Kuczynski y sus intereses comerciales. La continuación y no revisión de los Mega proyectos emprendidos y sobrevalorados del  Humalismo como Talara, la Línea 2 del Metro de Lima y el Gasoducto del Sur generan la sensacion de un nulo interés por remediar los estropicios pasados y quizás de un pacto para tal fin. La cereza es la extraña emisión de bonos y el endeudamiento al que Kuczynski está comprometiendo al Perú sin justificación. El indulto canjeado sólo corrobora la vocación inmoral de PPK y su grupo.

2- Esta administración es antipopular. Su tan anunciada estrategia para la formalización de los emprendederores nacionales no ha surtido efecto, pues no estaba pensada en ellos sino en que los grandes paguen menos; ninguna medida concreta y efectiva hasta ahora para aquel sector, dentro del cual se encuentran los pequeños mineros. El olvido en el que se tiene al Agro delata lo mismo, las paralizaciones de los arroceros, de los productores de papa, de los cafetaleros son claros ejemplos. La forma como se entiende y se afronta el tema con los maestros también da cuento de lo mismo. 

3- Es una administración marcada por la ineficiencia: prueba viva de esto es que no se ha implementado ninguna reconstrucción en el norte, ni con cambios ni sin ellos. Las lluvias ya volvieron y el Gobierno no ofrece ningún resultado aún, la situación de Sullana en Piura o de José Leonardo Ortiz en Chiclayo es lamentable y no hay reacción. De la esperada reactivación económica tampoco hay nada ni en nuevos proyectos de inversión privada -como gran inversión minera- ni menos un shock de infraestructura pública. Su inoperancia respecto a medidas concretas y efectivas en el tan delicado tema de la seguridad ciudadana terminan de asegurarnos que nada o muy poco podemos esperar del Gobierno en la línea de la gestión pública. 

4- Finalmente podemos decir que Kuczynski y su equipo no tienen una sólida vocación democrática. Es una expresión de la antipolítica de tipo tecnocrática y rentista, que cuando ven que no es posible el entendimiento institucional con los Partidos políticos, buscan alentar el divisionismo al interior de los mismos ofreciendo puestos públicos para minar su unidad. Esto es grave ya que son estas organizaciones el sostén de la Democracia misma. En particular el Gobierno se ha mostrado inusitada e inexplicablemente antiaprista.

Ante esto la pregunta adecuada más bien sería: ¿tiene un partido popular, democrático, con experiencia de Gobierno e institucionalista otra alternativa que la de ser oposición?. La respuesta es evidentemente no. 

El APRA debe concentrar sus esfuerzos a plantear desde la tribuna parlamentaria y  social una agenda auténticamente popular: la Ley que favorezca a los mototaxistas, la regulación de los intereses de las tarjetas de crédito, la prohibición del despilfarro de los recursos públicos en publicidad colocada en medios privados, el canon comunal, la modificación constitucional que permita seguir dándole títulos de propiedad a los casi 2 millones de predios que faltan, el plan agresivo para la construcción de pistas y veredas a nivel nacional, el relanzamiento del crédito agrario, el Ministerio de la juventud,  etc. Esta es la agenda del Partido de Haya de la Torre. Lo demás es buscar el beneficio personal, al margen de los intereses del pueblo. 

Eso no significa descartar el diálogo, para nada, es más el diálogo es más urgente y necesario cuando las agendas de la actual administración y de un partido popular se contraponen; los puntos de consenso podrían significar avances para las mayorías nacionales. Pero cada quién en su espacio y con sus banderas. El colaboracionismo sin agenda nos desfiguraría ante el Perú.
 

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