Explosión del coronavirus

Por Roberto Rendón Vásquez

La pandemia infecciosa del coronavirus aparece en Wujan - China - La Organización Mundial de Salud (OMS) la hizo pública el 31 de diciembre de 2019. Los síntomas son parecidos a la gripe y otros tipos de coronavirus. Se propagó rápidamente en China. El 11 de febrero, la OMS denomina al virus: COVID-19, facilitando su reconocimiento. Se ha expandido la Pandemia al Asia y en febrero a Europa y a América, África y Oceanía. En poco tiempo está en todos los países y los gobiernos tratan de detenerla y extinguirla, pero aún no hay vacunas comprobadas para hacerlo.

En el mundo 2´300,000 son los infectados y 159.000 muertos en 210 países. Total de muertos: Europa 96.075, Norte América 38.356, Latino América 3.862, Asia 11.658, África 740 y Oceanía 77; hay más muertes en España. Italia, Francia. Inglaterra, Estados Unidos. En Latino América: Brasil 2.171 muertos, Chile 116, Ecuador 421, México 546, Colombia 153, Venezuela 9, Argentina 129, Uruguay 9 y Paraguay 8; Perú: 300.

¿Quién transportó el virus fuera de Wujan? Evidentemente “los viajeros”. Inconscientemente fueron los turistas, los comerciantes y otros que inicialmente saliendo de China a Europa y a Estados Unidos fueron portadores del Virus y de estos países otras personas lo expandieron a otros naciones, entre ellas los de América Latina.

Al Perú llegó el Virus inicialmente por chinos que hicieron turismo al Cuzco y luego un trabajador de Latam Airlines a Lima y otros que vinieron de España, Italia, Francia y Estados Unidos. Y lo expandieron en Lima y luego a provincias. De ello mucha gente aún no tiene conciencia. Grave es que en plena cuarentena para la protección de toda la población, cientos de personas exigen que el gobierno los transporte a sus lugares de origen sin percatarse que un buen número de ellos esta contagiado y llevan el virus a donde no hay medios de protección sanitaria mucho menos de curación. Si tal situación sigue, el Perú incrementara incontrolablemente el número de contagiados y de muertos.

Una minoría no se está tomando conciencia del peligro para ellos mismos ni del daño que expanden en la vecindad o en sus lugares de origen donde ahora quieren ir.

Es necesario que las autoridades adopten de inmediato la ejecución de las sanciones que se han establecido para los que irracionalmente incumplen las medidas de previsión en esta cuarentena.

No hay más remedio: Poner mano firme.

 

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