“…ya fue demostrado que Martín Vizcarra informó equivocadamente
sobre el equipamiento y los recursos del nuevo Hospital de Ate…”
Ricardo Uceda
¿Somos un país mal informado sobre la Pandemia?
A raíz del COVID-19 y de la inmensa ineptitud del Gobierno, y particularmente del actual Ministro de Salud, el Perú popular y emergente está viviendo una inmensa y silenciosa tragedia humanitaria de proporciones incalculables. La huella de dolor, angustia, llanto, luto, desesperación e impotencia marcará muy profundo la memoria de decenas de miles de familias de bajos recursos.
Sobre ésta dolorosa realidad, los medios de comunicación masivos y todas sus portadas de desinformación y aplauso al gobierno financiadas con fondos públicos principalmente, reportan cifras, números y datos que son básicamente inexactos.
¿Cuál es el indicador que origina la generación de datos inexactos?
El indicador que genera la falsa información son los reportes de falsos negativos de los test serológicos que tienen un margen de error muy amplio. Son pruebas que no informan con precisión sobre si la persona testeada es -o no- portadora del Coronavirus. En otras palabras: el resultado puede ser negativo…pero la persona SÍ puede estar con la infección del virus en su cuerpo. A esta situación se llama “falso negativo”.
Eso significa que virtualmente toda las estadísticas y data que el Ministro de Salud hace exponer el Presidente todos los días, no reflejan la realidad. Son inexactas. El número de infectados es mayor y el Estado no sabe a ciencia cierta el tamaño del problema.
¿Es responsable el Ministro de Salud de ésta situación?
Es el gran y casi único responsable, con el agravante que la mala información que el Ministerio de Salud brinda a miles de ciudadanos, está generando condiciones directas para –en los casos de portadores asintomáticos que han dado falsos negativos- una mayor aceleración de la pandemia entre sus familias y comunidades, y una exposición directa también de riesgo de vida por haber sido mal informados que estaban totalmente fuera de peligro.
Mantener las pruebas serológicas –a sabiendas que generan información no exacta- está costando vidas y dentro una política pública de salud puede constituir claramente una falta equivalente a un crimen. El responsable directo y consciente de ésta política es el actual Ministro de Salud. Él es el responsable.
¿Hay más elementos que muestren negligencia punible en la actual gestión del Ministro de Salud?
Muchas. Demasiadas en verdad. Enumeramos sólo tres adicionales:
¿Entonces, cómo debe procederse con el actual Ministro de Salud?
En cualquier sociedad con una verdadera institucionalidad democrática, el Ministro de Salud debe ser destituido de inmediato y se le debe abrir en el Parlamento un juicio político que, muy probablemente debería terminar en una grave acusación ante el Ministerio Público.
Esperemos que así sea.