Punto de Encuentro

Escenario Post 2021

Escenario Post 2021: Proyecto autoritario, desordenado y con crisis de legitimidad en Palacio; oposición parlamentaria sin hoja de ruta popular ni institucional y agenda social más postergada aún.

Castillo Terrones y alguna parte importante de sus aliados - sobre todo los de Perú Libre- tienen por delante un proyecto autoritario, de carácter bolivariano para ser más exactos. Es verdad que no todos los elementos de su coalición - sobre todo la que lo sostiene en éste preciso momento- comparten la misma sensibilidad por la supresión de libertades, pero centrándonos estrictamente en Cerrón y Castillo es claro que pretendían caminar hacia aquella orilla; adornándolo todo con una narrativa de justicia social y reivindicación histórica de las regiones contra Lima. Un populismo autoritario de izquierda radical. Éste proceso liderado por un humilde "maestro de escuela y campesino".

La prueba irrefutable de que la ruta es la bolivariana la marca la política internacional del Gobierno -que la fija el Presidente y la ejecuta el Canciller- orientada con indignidad hacia el fango del eje decadente Habana/Caracas. Lo único que hizo el profesor universitario Héctor Béjar los pocos días que estuvo cómo Ministro de Relaciones Exteriores fue retirar al Perú del "Grupo de Lima", agenda y prioridad de Nicolás Maduro. Aún peor, luego, ya con Maúrtua en el cargo, el Perú envía de nuevo un embajador a Caracas y recibe al chavista en Lima. Dos movidas hechas por dos Ministros de RREE diferentes que echan por tierra el bien ganado prestigio democrático de la Cancillería peruana. La decadencia de Maúrtua ha llegado a tal punto de no protestar porque el ex Presidente Boliviano Evo Morales Ayma hace proselitismo político en el Sur del Perú difundiendo ideas orientadas a la desmembración del país para viabilizar su planteamiento de "nación aymara"; algo inaudito que ha merecido el rechazo público de varios ex cancilleres de los Gobiernos de Alan Garcia, Humala, Kuczynski y Toledo. 

Ahora bien, a pesar que la meta del tandem Castillo/Cerrón es ir hacia la consolidación y continuidad en el poder ello no significa que sean hábiles en la ejecución de los pasos que se requieren, en parte por la poca capacidad intelectual de Castillo y su ausencia total de liderazgo mínimo y aptitud para conducir un proyecto de esa naturaleza, pero también porque Cerrón - que sí es un cuadro político formado y un tactista avispado- puede pensar que Pedro es sólo el primer paso del proyecto y no le interesa - y hasta le pone piedras- la consolidación del chotano. Ello explicaría la presencia de una facción propiamente Cerronista en la bancada de Perú Libre. En buena cuenta al procesado por corrupción en Junín no le conviene tanto que Castillo se convierta en el conductor de un auténtico proceso "revolucionario" porque él mismo aspira a esa posición; pero tampoco parece serle útil una vacancia pues Dina Boluarte - vicepresidente y militante de su Partido- parece estar más cerca de sus enemigos que de sus afiliados. 

Sí a ello le sumamos la presencia de la izquierda criolla limeña, la que se organiza más alrededor de asociaciones civiles que de Partidos políticos, la que más que programas de gobierno esquematiza consultorias, la que tiene cómo grandes referentes a Verónika Mendoza, Salomón Lerner, etc. entonces el panorama se vuelve más caótico y desordenado. Una guerra de guerrillas al interior del ejecutivo donde empieza a imperar la desconfianza mutua. Hoy ese asunto es llevado al extremo al tener a una aliada de éste sector cómo Mirtha Vásquez de Primer Ministro. Su tiempo político está agotado hace semanas, pero la incapacidad de Castillo de alinear a todos sus aliados alrededor de un Gabinete nuevo hace que el conflicto continúe. Con los resortes y buenas influencias en el sistema de justicia y una ágil organización y rebote en plataformas digitales de información éste grupo presiona a Castillo para mantener posiciones, e incluso aumentarlas cómo con la designación del nuevo ministro de educación. Sienten que el Premierato se les escapa de las manos y por ello se han vuelto más ruidosos y hasta pareciera que están en la línea de propiciar la vacancia, tema que considero que no descartan, pero su alharaca actual es más una extorsión para mantener a Mirtha o que su reemplazo sea también de sus entornos que un ánimo auténtico de rompimiento. 

Pero en medio de éste espectáculo de poca monta, de esta suerte de parodia de unas "Pandillas de Nueva York" izquierdo-radicalistas ha pasado desapercibido un hecho clave y fundamental: Castillo ha pérdido no sólo apoyo en las encuestas sino sobre todo se le ha evaporado la legitimidad. Lo que realmente lo hacía enganchar con sectores muy grandes del sur y del centro del Perú era su condición de hombre humilde, hasta en cierta medida inocente frente a las mañas de los capitalinos. Cuando el Perú lo vio entrar a reunirse con proveedores del Estado - que llegaban con bolsas llenas y salían con las mismas vacías- a media noche, sin su habitual sombrero chotano sino con una gorra, definitivamente algo se rompió con un facción de su electorado. Ya no es el potencial líder de un proceso de cambio profundo, es otro "traidor", un Toledo, un Humala; que agitaban banderas de cambio para al final llegar únicamente para robar. Y por las imágenes de la metamorfosis de Castillo considero que ha pasado rápidamente de revolucionario a cuasi delincuente común. De un modo u otro entonces el ímpetu radical quedó sino muerto en coma aquel día. 

Entonces, hoy el falso profesor campesino sólo es sostenido por el cálculo de Cerrón sobre lo lesivo que sería para él Dina Boluarte en el poder o lo incierto que podría venir después de una doble vacancia o de una vacancia seguida de renuncia. Pero Pedro también es sostenido por el interés y los votos de Acuña y Luna - prebendas que se pueden cifrar quizás en lobby educativo, influencia ministerial o apoyo en sus problemas judiciales-, el primero ya colocó incluso al Secretario General de Palacio: Carlos Jaico. Ayuda también a la sobrevivencia del concurrente al pasaje Sarratea una conducta torpe y dispersa de Acción Popular, pero también el aún apoyo de la izquierda burocrática elitista limeña, respaldo que sólo se mantendrá si los puestos públicos le son propicios, en clave parlamentaria hablamos de "Juntos por el Perú" y en parte también la alianza "Somos Perú - Morados". De un modo u otro esto constituye una "coalición criminal" de gente llena de pendientes con la justicia y sin rumbo ideológico ni programático; un mercado persa que nada tiene que ver con ningún ánimo de cambio social sino de saqueo directo o indirecto del erario público. 

Pero no sólo la utopía pseudo revolucionaria se ha evaporado o degradado, también consignas sectoriales o temáticas no han pasado de ser meras promesas vacías sobre las que no se percibe ningún tipo de cambio o transformación. Es el caso tanto de la "segunda reforma
 agraria", cómo de la "nacionalización energética" dichos que tienen impacto auditivo pero que han significado nada en cuánto a mejora de condiciones de los hombres del campo en particular o de los peruanos en general que ven cómo el gas o la gasolina se dispara, encareciéndolo todo. Se habla de una "reforma tributaria", pero nada sobre apostar a los emprendedores que sostienen de un modo u otro buena parte del empleo en el país. Se habló de las AFPs, del abuso de la banca, nada concreto tampoco. Sólo grita esporádica y tuits panfletarios sin propuestas de ajuste técnicas y viables. Sin rumbo entonces aparecen la demagogia y la propuesta absurda por ejemplo de aeropuertos por todos lados o la unificación antitécnica del MINSA con Essalud. Ésto lo empieza a percibir el movimiento popular y empieza a perder la paciencia: marchas en Lima por el agua potable bastante seguidas - aunque poco cubiertas por la prensa-, amenaza de paros agrarios nacionales, de transportistas, el sindicato de médicos del MINSA prácticamente declarándole la guerra a Castillo, el SUTEP también haciendo declaraciones y movimientos, etc. 

Debo reconocer los esfuerzos - desde el espacio gremial sindical- de la Central de Trabajadores del Perú por abordar temas de interés auténticamente popular y además hacerlo de manera diferenciada de la CGTP que actúa en buena medida cómo la celestina del poder hace unas cuantas administraciones atrás. Sin duda el trabajo de la CTP debe ser complementado por una perspectiva netamente política de cambio también. 

Con todo este horizonte pareciera entonces que una propuesta como la "Asamblea Constituyente" habría naufragado, pero no es del todo así ya que al no existir un proyecto alternativo de cambio éste tema - con la propaganda adecuada- aún puede representar una salida, más aún por el estado actual del parlamento que analizaremos más adelante. 

Algo que debemos anotar y profundizar es que si bien el rumbo del gobierno es ausente en cuánto a políticas públicas en favor de las mayorías nacionales sí parece tener un libreto firme en otra dimensión: apurar a que el Perú se convierta en un Narco-Estado. Desde el momento de la designación de Barranzuela se notaba que pisaban el acelerador en ello; pero más adelante incluso desde DEVIDA se declara que se cambiará el enfoque a una erradicación selectiva, ésto es en buen romance que se flexibilizará la lucha contra el cultivo. Incluso si uno piensa mal esos aeropuertos propuestos pueden esconder tras de sí pistas de aterrizaje privilegiadas para el narcotráfico. En Chota es sabido y estudiado que hay una producción importante de amapola. Internacionalmente los aliados de Castillo, cómo Maduro, son acusados de favorecer esa ilegal actividad. Sumado a ello está latente la prédica de Evo con los productores peruanos, tal cómo hizo con los bolivianos. Ésto es preocupante y muy poco discutido. Nadie abordó el tema VRAEM en campaña y menos ahora y es estratégico. 

Es importante relevar el posible papel de Vizcarra en este tablero. Su avance en el control de ciertas instituciones, cómo la Fiscalía a través de su aliada Zoraida Ávalos y su relación en la época de Gobernadores Regionales con Cerrón, más su entendimiento con algunos grupos de poder económico, de los entes electorales y ciertos espacios de las FFAA lo colocan en una posición privilegiada en la que podría formar parte de cualquier movida a favor de la permanencia o de la salida de Castillo. Si lograse regresar al parlamento estaríamos realmente ante una amenaza mayúscula para la democracia peruana, sobre todo si tenemos en cuenta la inexperiencia y poca formación política de un buen grupo de los actuales parlamentarios.  Algunos de los movimientos que ha hecho el sistema de justicia últimamente podrían explicarse por una estategia del "lagarto". 

Una línea importante a adicionar en el marco del desastre institucional imperante y de degradación política es sobre la entrada en colapso también de la departamentalización disfrazada de descentralización. Con poca y de mala calidad ejecución de sus presupuestos, con una corrupción espantosa y con oportunidades perdidas gigantescas cómo la que estropearon sucesivamente con "Majes Siguas II" tanto Guillén como Yamila Osorio y Llica, haciéndolo inviable tal y cómo estaba estructurado, haciendo con ésto perder la posibilidad de que se generen 200 mil empleos y se amplíe la frontera agrícola en decenas de miles de hectáreas. Tocará pensar en un replanteamiento de la descentralización, es vital. 

Por otro lado, la economía, a pesar de toda la pirotecnia argumental del ministro Francke y de "las cifras" que exhibe el desprestigiado Farid Matuk en Twitter; no parece traernos buenas perspectivas: han salido del país 18 mil millones en capitales, la clase media se ha reducido en 12%, la inversión privada caerá 9%, la inflación ha alcanzado su punto más alto en 13 años, el endeudamiento del Perú sigue incrementándose, etc. Si a ello sumamos el ataque sistemático de Mirtha Vásquez a la minería formal - el esquema económico más importante para el país junto a la Agro industria, que también está bajo ataque- entonces el panorama es bastante preocupante. 

Los golpes que le infligirá la inflación de la que puede ser presa EEUU y la crisis de China no aventuran tampoco nada bueno para el país al ser éstos dos gigantes los principales socios comerciales nuestros. 

Lo antes descrito tendrá un impacto muy complejo sobre el empleo, más aún si la prédica sobre la Constituyente se reinstala. El gobierno tratará de ir fuerte por una política de asistencia social y de dinero en efectivo a través de bonos, buscando consolidar un 20 o 25% duro de apoyo popular y con relativa capacidad de movilización, pero ante el panorama desmejorado general ésto no parece ser suficiente y puede verse desbordado también. 

Lamentablemente el descontento social, el mal tiempo internacional, el desorden y la torpeza del Gobierno no es capitalizado por la oposición parlamentaria pues no ha construido los suficientes ganchos sociales que la validen y le den el suficiente aire para acometer el reto de la destitución de Castillo, que es - lamentablemente- la única salida para evitar el pleno colapso institucional y económico-social del Perú. El Parlamento está cediendo en aprobación casi al mismo ritmo del que retrocede Castillo, pero con la diferencia que al manejar el chotano el dinero del Ejecutivo no es descartable una jugada arriesgada de cierre del Congreso con buena propaganda que termine en efecto en victoria. En el camino de este giro también podría ser vacado, pero esta posibilidad no debería ni existir a este punto y existe por la nula estrategia colectiva y unitaria de la oposición congresal, que más que "oposición" son "oposiciones". 

Si cómo hemos anotado la agenda social se ha agudizado, con los productores del campo abandonados y con los fertilizantes por los cielos, igual que los emprendedores sin créditos, endeudados y con muchas de sus herramientas o insumos también con aumento de costos, con los transportistas afligidos por el aumento del combustible, sin solución para el agua potable, etc. al Parlamento de la República le toca abordar éstos asuntos desde dónde sus facultades lo permitan emitiendo en consenso un paquete legislativo social de impacto para éstos y otros sectores. Sin validación social el Congreso no podrá vacar a Castillo. Ésto se lee claramente en las encuestas que desaprueban mayoritariamente al Presidente, pero tampoco aprueban la vacancia, con especial resistencia en los sectores D y E. El parlamento pasado, el complementario, abordó el tema de las AFPs quizás de manera irresponsable o antitécnica, pero dio un mensaje social; aquello le permitió vacar a Vizcarra cuando llegó el momento. Nuestro actual primer poder del Estado no tiene aún ningún gesto con el Perú popular, no sólo no hay proyecto alternativo sino que aún peor pareciera no existir interés. 

Pero la vacancia - o incluso la debatible doble vacancia- no solucionaría las cosas si no arregla la crisis institucional del país. No podríamos ir a elecciones generales con Salas Arenas al frente del Jurado Nacional de Elecciones o con la actual directiva de ONPE. Pero peor aún el país no puede permitirse continuar con magistrados del TC con mandato vencido, con una Fiscalía en ruinas, convertida en el instrumento y feudo de Pablo Sánchez y Zoraida Ávalos, ni con una Junta Nacional de Justicia que ha actuado buen tiempo fuera del orden constitucional. Si ésto no es solucionado de nada valdrá un triunfo en los fueros parlamentarios. 

Por lo tanto debemos propiciar un gran acuerdo nacional o un pacto de punto fijo democrático en donde se establezca temas claves de abordaje de la agenda social y puntos de solución al asunto institucional cómo los antes descritos, pienso que es la única manera de recuperar realmente el país. Proceder sin tener en cuenta ésto es entrar a una dimensión desconocida en dónde la cura puede ser peor que la enfermedad. 

No parece algo muy cercano al ver el escenario de múltiples candidaturas a Lima Metropolitana, abriendo la posibilidad con la dispersión a la aparición de un outsider neutral que en realidad juegue con el Gobierno o de la victoria de un aliado oculto de Castillo, lo cual sería muy grave para la causa. Lima Metropolitana debe tener un alcalde que no dance al ritmo de Palacio de Gobierno sino más bien que sea un pilar de la oposición. 

Una parte del empresariado ha ensayado un acercamiento a Castillo, e incluso se presentó en una posición abierta en contra de la vacancia, sospecho que esta posición se irá debilitando y será en vano; por ello creo valioso el esfuerzo y la voz pública que hacen algunas otras figuras del sector empresarial cómo Roque Benavides y Fernando Cilloniz. 

Una oposición social activa y una oposición parlamentaria y de sociedad civil que difunda los acuerdos mínimos sociales e institucionales de toda la corriente democrática es lo que requerimos. Y que lo haga día y noche. Incluso no hay planteamiento alternativo a la Asamblea Constituyente, la mera negativa no es suficiente. Y ésta podría ser un paquete importante de reformas que haga más social la Carta de 1993 y elimine algunos excesos cómo los "contrato ley", pero además la mejore donde es clamorosamente insuficiente : en su dimensión institucional y política. Una gran reforma sí, consensuada, no una aventura de Asamblea. 

Este movimiento unitario debe presionar a la vez a los votantes de Acuña y Acción Popular - hiper mayoritariamente contrarios a Castillo- que exijan a éstas formaciones asumir su rol real de representación de sus votos y pasarse a la oposición bajo la real amenaza de un desastre electoral en las elecciones locales y regionales sino lo hacen. Es la única manera de hacerlos volver al redil. 

Necesitamos para toda la oposición democrática - o las oposiciones- cómo catalogó el intelectual argentino Bergel sobre el APRA fundacional una "desmesura revolucionaria", ahora sería una desmesura activista social y democrática. Los que pretenden destruir el Perú con sus chantajes y sus ideas de primera mitad del siglo XX no descansan; nosotros tampoco lo hagamos. 

Por cierto ya es hora que la Democracia Social y los que se opongan al totalitarismo y oscuros fines y financiamiento del "Grupo de Puebla" empecemos en el continente a cambiar ideas y a articular plataformas concretas para construir un proyecto alternativo en la patria grande. El cáncer del Castrismo - hoy representado por el esperpento de Díaz Canel- y su influencia ya están a punto de caer totalmente cómo idea y cómo referencia moral/revolucionaria; vendrán tiempos mejores en el mediano plazo, pero debe encontrarnos con un rumbo colectivo claro y un proyecto de auténtica modernidad.

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