Punto de Encuentro

¿Qué quiere cambiar de la actual constitución señor Pedro Castillo que justifique su reemplazo total?

La respuesta de Castillo a su desplome en la percepción popular - reciente medición de IEP revela que hasta en las circunscripciones rurales de menos de 5 mil habitantes la desaprobación es mayor a su respaldo- y a sus cada día peores cifras económicas y sociales es anunciar la presentación de un proyecto de ley que viabilice la convocatoria a una Asamblea Constituyente para redactar una nueva ley de leyes nacional. Para colmo de males éste documento ha sido denunciado por estar parcialmente plagiado. 

Más allá de la inviabilidad del mecanismo empleado (la Constitución señala los procedimientos para su reforma total o parcial no existiendo la figura de "asamblea constituyente") llama la atención el hecho que el Presidente recupere un tema que, ya en el noveno mes, más parece una medida desesperada que un sincero esfuerzo por mejorar las condiciones de vida de los más pobres del Perú. Esa idea fuerza era más bien potable para iniciar una administración, con la legitimidad de la reciente victoria que para un momento cómo hoy, en el cual Castillo está ya claramente mal visto por una mayoría abrumadora de peruanos, con 8 fallecidos en protestas en su contra. 

Peor aún, y lo que me motiva a escribir estas líneas, Castillo y sus acompañantes de travesía no han especificado claramente qué aspectos puntuales y por cuáles razones quieren que se modifique el marco constitucional completo. ¿Qué cambios estructurales proponen hacer que justifiquen una reforma total de la carta magna?. 

Desde las voces oficialistas se argumenta la segunda reforma agraria, una reforma tributaria, la lucha anti corrupción, el fin de los monopolios y los oligopolios, una política energética nacionalista, entre otros temas. Pero ésta enumeración no se corresponde con la necesidad de construir una nueva Constitución, peor aún con un mecanismo poco democrático de elección de sólo una parte proveniente de organizaciones políticas y el resto mediante un cuoteo que puede perfectamente convertirse en una maniobra corporativista. 

Se requieren para afrontar esos problemas más bien políticas públicas claras y estudiadas técnicamente. El caso del agro y la seguridad alimentaria no ha merecido en 9 meses ninguna iniciativa o decisión de fondo para afrontar el tema del crédito o del costo de los fertilizantes. Medidas ingeniosas y de apoyo estatal se pueden hacer con el marco constitucional vigente. 

En política energética ni siquiera están claros ni los números de la Refinería de Talara, ni existe un discurso de parte del ejecutivo de cambio de patrón energético ni una ruta para incentivar la inversión en exploración, asunto que ha complicado a Bolivia. Sólo demagogia y cuando los problemas reales se han presentado a modo de derrame petrolero los hechos han demostrado ineficiencia y falta de carácter ante REPSOL. Para abordar estos items no necesitan una nueva carta magna. 

El abuso de posición de dominio de los oligopolios en el Perú está acreditado - y previsto en la C93- , pero es fortaleciendo a INDECOPI la ruta a seguir y sobre eso ni siquiera han removido a Palacin, que hoy debe estar más preocupado por asuntos familiares que por liderar la agencia de competencia frente a las inequidades reales en el esquema del crédito financiero, los medicamentos o el esquema previsional. Combatir la "captura del regulador" por intereses mercantiles es algo estudiado y frente a lo cual no es necesario deshacerse de la C93 para actuar. 

Cómo en el caso regularorio, el caso anti corrupción es similar, es cuestión de hacer cumplir la ley ó en todo caso endurecer algunas leyes, cosa que veo difícil en una administración en la que para ser alto funcionario pareciera que fuera un requisito ser prontuariado. Es decir: más demagogia. 

Con esto no argumento que la Constitución del 93 no deba ser reformada. Claro que sí, el dibujo político es precario, pensada en un contexto laxo frente al ímpetu autoritario de Fujimori y Montesinos y que consagró la unicameralidad. El dibujo institucional e incluso la misma descentralización - realmente una departamentalización- deben ser replanteados. Hay que modificar el artículo 70 sobre la propiedad que permita avanzar en la titulación popular, declarar además la propiedad del subsuelo, cómo parte de una plataforma consensuada de reforma parcial. Nada de ésto, sin embargo es abordado por "Perú Libre". Más bien parece una bandera para su Partido en las elecciones locales de Octubre que, cómo están las cosas, tienen pérdidas. Ó, peor aún, podría ser ésto la expresión de un anhelo irreal de algunos termocéfalos por perpetuarse en el poder. 

Visto el contexto, la pregunta es clara. ¿Por qué un cambio total, cuál es el modelo alternativo que plantean?. Castillo debe responder ante el país no con demagogia ni azuzando movilizaciones fallidas y ralas. ¿O és un distractor para ganar tiempo pues no tiene idea de qué hacer con el Gobierno?. 

Por cierto terrible y sumisa la actitud del Ministro de Economía y Finanzas, la de, sin creer en ésta plataforma para nada, sólo se abstenga en la votación que aprobó éste esperpéntico proyecto. Por dignidad debiera renunciar. Landa, el Canciller, es otro que está destruyendo su prestigio al mantenerse en el cargo, apoyando un despropósito que, como abogado y catedrático reconocido, sabe que no tiene otro lugar que el tacho de basura de la historia jurídica.

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