Los talentos que se van

8 Septiembre, 2021

Leopoldo Huerta

Todo país necesita de su capital humano para lograr un pleno desarrollo. A mayor educación, mayor oportunidad de ingresar al mercado laboral y por ende mayor contribución a la economía del país. Una problemática que viven los países en vías de desarrollo es la escaza oportunidad de acceder a una educación adecuada lo que origina las altas tasas de informalidad y pobreza. Todo ello los priva de desarrollar sus sectores estratégicos.

No obstante, hay otro hecho que la pobreza y falta de oportunidades originan, este es la fuga de talentos. Perú es un ejemplo concreto de lo que significa salir al extranjero en busca de oportunidades. Según el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI) entre 1990 y 2014, 2 millones 724 mil 869 peruanos emigraron al exterior, de ellos 10% son profesionales De este último grupo, INEI afirma que 13% son ingenieros. Otro aspecto, es el de las personas que van al exterior a capacitarse y nunca regresan debido a las mejores oportunidades laborales, financiamiento y línea de carrera que puedan percibir en un país desarrollado. Desde la perspectiva de los países emisores de emigrantes, existen hasta cinco tipos de migración del capital humano: primero, la “pérdida” del capital humano; segundo, el “desperdicio” del capital humano; tercero, la “ganancia del capital humano; cuarto, el “intercambio” del capital humano; y quinto, la “circulación” del capital humano (Altamirano, 2006). Nuestro país experimenta actualmente la pérdida de capital humano debido a los compatriotas altamente calificados que salen al exterior y el “desperdicio de capital humano” que se da en el caso de los miles de venezolanos que radican aquí y que no pueden desarrollar las habilidades inherentes a su carrera dedicándose a tareas en las cuales no han sido preparados.

Esta problemática debe abordarse desde un punto de vista preventivo ya que es muy complejo que los peruanos ya establecidos en el extranjero vuelvan. En primer lugar, se debe ejecutar mejor el presupuesto asignado a educación. Mejorar la educación pública, fomentar la educación técnica en los colegios y una educación escolar basada en la especialización según las habilidades de estudiantes que les brinde mejores probabilidades de profundizar sus áreas de especialidad y acceder a trabajos bien remunerados.  Asimismo, es clave fomentar la inversión privada lo cual reduce el desempleo, genera más consumo y brinda mayor flujo de ingresos en la economía que beneficia a todos. Todo esto garantiza que los ciudadanos tengan menos incentivos para abandonar su país de origen.

LEOPOLDO HUERTA

Bibliografía

Altamirano, T. (2006). LA «FUGA» DEL CAPITAL HUMANO: UN DESAFÍO PARA EL PAÍS Y PARA LA PONTIFICIA UNIVERSIDAD CATÓLICA DEL PERÚ .

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