Por: Dennis Falvy
Con tantas estafas habidas y por haber, no hay que seguir jamás a la manada. Ello es un consejo importante para colocar tu dinero y especular o rentabilizar con ello.
Calamidades de estafa hay registrados en el mundo, como el “Efecto Ponzi”( https://www.exitosanoticias.pe/edic-impresa/opinion-dennis-falvy-el-perverso-efecto-piramidal-n27542).
Es decir, un tipo de fraude de inversión que utiliza el dinero de nuevos inversores para pagar rendimientos a inversores .Y si ello se detiene el esquema colapsa.
La crisis de los Tulipanes es muy antigua y conocida. https://otrosyfinanzas.lamula.pe/2017/06/15/tulipanes-la-primera-burbula-que-revento/lucuma/O
O la famosa de los mares del sur, una crisis de antaño /lúcuma.
O https://www.exitosanoticias.pe/columnistas/opinion-dennis-falvy-la-avaricia-presta-estafa-n40299.
Y claro la inmensa estafa de Bernard Madoff. https://www.bbc.com/news/articles/c140yjm5znzo. Ello fue un fraude de miles de millones de dólares operado por quien dirigía un complejo esquema Ponzi a través de su esquema de inversión. El Efecto colapsó en el 2008 ,poco después del de Lehman Brothers , cuando los clientes intentaron retirar sus fondos y no los había, por lo que Madoff fue condenado a 150 años de prisión. Murió en el 2021.
Y por supuesto en este aparatoso contexto vivencial, las burbuja de las punto.com que fue una de las crisis financieras más recordadas de los últimos tiempos, junto con las sub prime en el 2008 . En los años 90, el auge de Internet y las nuevas tecnologías provocaron una fiebre por las empresas tecnológicas, muchas de las cuales no tenían modelos de negocio sustentables ni generaban ganancias reales.
Sin embargo, los inversores apostaron fuertemente por ellas, lo que infló los precios de sus acciones de manera artificial, formando lo que se denominó una ‘burbuja’. En el año 2000, esa burbuja estalló, causando un colapso en los mercados y generando grandes pérdidas.
En un período entre 1995 y 2000 las acciones de empresas de tecnología y, principalmente, de Internet experimentaron un crecimiento desmesurado en sus precios. Este auge ante las posibilidades de la revolución digital. Y se llevó a cabo en empresas que, en muchos casos,no tenían ni modelos de negocio claros ni expectativas realistas de generar beneficios a corto plazo.
Los precios de las acciones se inflaron artificialmente, solo para desplomarse de manera abrupta cuando los inversores finalmente se dieron cuenta de que muchas de estas compañías no cumplían con las expectativas.
Un claro ejemplo de esto fue el caso de Pets.com, una empresa que vendía productos para mascotas por Internet. A pesar de su fuerte inversión en publicidad, incluyendo su famoso anuncio en el Super Bowl de 2000, Pets.com no logró generar beneficios. En su oferta pública inicial (OPI), la compañía fue valorada en más de 1.000 millones de dólares, pero solo nueve meses después de su salida a bolsa, se declaró en quiebra, convirtiéndose en uno de los símbolos más emblemáticos del estallido de la burbuja.
Empresas como Webvan, que ofrecía servicios de entrega de comestibles en línea, y eToys, una tienda en línea de juguetes, también se derrumbaron rápidamente después de haber sido valoradas en miles de millones de dólares. Estas empresas compartían un problema común: aunque tenían ideas innovadoras y el respaldo de los inversores, sus modelos de negocio no eran sostenibles y gastaban efectivo sin generar ingresos suficientes para sostener su expansión.
El exceso de optimismo no solo afectó a las pequeñas startups tecnológicas, sino también a grandes jugadores del sector. Cisco Systems,una de las empresas tecnológicas más grandes del mundo en ese momento y pionera en el segmento, también vio cómo el valor de sus acciones se disparaba hasta alcanzar una capitalización de mercado de más de 500.000 millones de dólares a principios de 2000. Sin embargo, cuando la burbuja estalló, Cisco perdió alrededor del 80% de su valor en poco tiempo. https://cnnespanol.cnn.com/2015/03/16/10-grandes-fracasos-de-empresas-punto-com
Pero el colapso de la burbuja de las puntocom no solo afectó a las empresas tecnológica los portafolios llenos de dinero se desplomaron, y la confianza en el mercado de valores quedó gravemente dañada por un tiempo.
Es Alan Greenspan y la "exuberancia irracional" algo importante de relevar , mas que nada cuando se refiere a su famoso discurso de 1996, donde utilizó la frase para describir el entusiasmo de los inversores que elevaba los precios de los activos por encima de su valor fundamental, una advertencia sobre el riesgo de una burbuja especulativa. La expresión se volvió icónica y se asocio con la crisis de las punto.com de los años 90.
Cabe advertir que, Alan Greenspan fue "desprestigiado", especialmente después de la crisis financiera de 2008, ya que sus críticos lo culparon por la falta de previsión ante la burbuja de activos y las hipotecas de alto riesgo, además de sus políticas monetarias laxas que algunos argumentan contribuyeron a la crisis. Todo ello a pesar de su, larga trayectoria, que incluyo logros como el control de la inflación , el colapso financiero significó un gran golpe para su reputación.
En rigor ese periodo de las punto.com, dejó una lección clara: la sobrevaloración impulsada por la emoción del momento puede llevar a decisiones de inversión irracionales. El fenómeno de “seguir a la manada” fue uno de los principales motores que llevó a los inversores a inyectar capital sin una evaluación adecuada de los riesgos. Y cuando el entusiasmo se desvaneció, la realidad golpeó con fuerza, dejando a muchos con pérdidas millonarias.
Fue entonces un momento de especulación desenfrenada. Los inversores, impulsados por el miedo de perderse la “nueva era de Internet”, comenzaron a comprar acciones de empresas sin tener en cuenta sus fundamentos. Este comportamiento, conocido como “seguir a la manada”, creó un ambiente en el que los precios de las acciones subieron de forma irreal.
La euforia del mercado llevó a que muchas personas, incluso aquellas sin experiencia previa, comenzaran a invertir en el mercado de valores, atraídas por historias de enriquecimiento rápido. Esta tendencia es un claro ejemplo de la influencia sesgos cognitivos.Adonde la emoción y el miedo a perderse una oportunidad superan el análisis racional de las inversiones.
Es por ello una anécdota clásica y puesto en diversos textos profesionales , cuando el papá del Clan Kennedy se lustraba sus zapatos en NY y el trabajador que se los limpiaba le pregunto por varias acciones de la Bolsa. De inmediato el papá liquidó la mayoría de su portafolio de acciones mediante su broker en Wall Street y se salvo de la crisis , el terrible crack de los años 30.
Pero el hombre se tropieza con la misma piedra más de una vez y un claro ejemplo, reitero, es el 2008 y la Crisis Sub Prime. La explosión de la burbuja inmobiliaria en Estados Unidos paliada por el Quantitative Easing Money de los EEUU, en lugar del Helicóptero Money, y que además tuvo de yapa la pandemia del covid 19 que obligo a la Fed a un sinedie (sin fecha) de QE.
Mucho de lo actual entonces tiene su base en estos aspectos y el avance de la tecnología, IE y robotización, entre otros.
Por ello es relevante, la importancia de la educación financiera. Antes de invertir, es esencial entender los fundamentos de los activos en los que uno está interesado. Esto incluye conocer la salud financiera de la empresa, su modelo de negocio y su capacidad para generar ingresos.
Hay que evitar la mentalidad de, “seguir a la manada”. Cuando todos parecen estar comprando una acción, puede ser un indicativo de que la valoración es insostenible. La sabiduría popular sugiere que, cuando hay demasiada euforia en el mercado, es momento de tener cuidado. Los inversores deben aprender a confiar en su propio juicio y hacer su propia investigación antes de tomar decisiones de inversión.