Había una vez un personaje con pasaporte estadounidense que quería ser presidente del Perú, para lograrlo no le importaba mentir al pueblo. Cada vez que había elecciones anunciaba que renunciaría a su otra nacionalidad.
Sus allegados dicen que esta vez su renuncia se realizará “según la normativa norteamericana y no peruana”. En otras palabras, el cuento ahora será gringo. Pedro Pablo Kuczynski cree que los peruanos somos tontos.
El 14 de marzo del 2011, el entonces candidato con pasaporte norteamericano, le dijo al periodismo: “voy a renunciar a mi ciudadanía americana, sin duda, es un proceso que inicie hace tiempo y que va a culminar en las próximas semanas”.
Pero como al candidato le gusta el cuento, el 29 de marzo del 2011, siguió con su show –previa convocatoria de prensa- y llegó a las 09:44 horas hasta la embajada de Estados Unidos para anunciar que oficializaba su renuncia. Luego de reunirse con la entonces embajadora Rose Likins, salió y dijo que el trámite demoraría algunas semanas más.
Gilbert Violeta, entonces representante legal de PPK, manifestó en junio del 2011 que los trámites de renuncia a la nacionalidad norteamericana habían culminado y que estaban a la esperaba de que la oficina consular norteamericana los oficializara.
Pero cada vez que el periodismo le preguntaba sobre su renuncia a la nacionalidad estadounidense respondía: “está suspendida”. Otra mentira, porque para la Oficina de Asuntos Consulares de EE.UU. esta condición no existe. Cuando se inician los trámites de renuncia –de manera formal y no mintiendo- es un proceso IRREVOCABLE.
En mayo del 2015 Violeta –ahora vicepresidente del movimiento de PPK y jefe de campaña- dice: "renunciará a su nacionalidad estadounidense, tal como lo hizo en la campaña electoral del 2011". Han pasado 1 512 días (más de 4 años) y siguen con el mismo cuento.
Su asesor de campaña, el argentino-brasileño de origen judío, Felipe Belisario Wernus o Luis Favre, sabe que la mentira será un pasivo que PPK llevará durante la campaña electoral del 2016, es por ello que se ha adelantado y ha puesto el tema en agenda para desgastar el ataque y quitarle la imagen de “gringo mentiroso”.
Lo único cierto es que PPK mintió en el 2011 a los jóvenes y a sus seguidores con el cuento de la renuncia a la nacionalidad estadounidense y hoy pretende hacer lo mismo. No hay que olvidar que cuando se adquiere la nacionalidad estadounidense se jura lealtad a la constitución y a su bandera.
PPK renunció hace 33 años –en 1982- a nuestra blanquirroja y hoy nuevamente hace la finta de renunciar a la nacionalidad gringa. Estamos advertidos del #CandidatoMentiroso.