FEMINICIDIOS… ¡BASTA YA!!

Por: PeriodWilberth Vilca Laura (*) 

La ola de feminicidios que azota a nuestro país ha llegado a un nivel extremo, que pone en cuestión la institucionalidad de nuestro país, incapaz de afrontar dicha problemática, en lo que va del año se han registrado 69 casos que conmocionaron nuestra opinión pública.

Recientemente tenemos el caso de Cajamarca, Juana Mendoza, quemada viva por el indeseable Estela Terrones (drogadicto y vinculado a mafias), supuestamente debido a que ella se oponía a la relación éste con su hermana, su estado grave pues el 90% de su cuerpo esta quemado; nos recuerda a la fallecida joven Eyvi Agreda, quemada por el enfermo Carlos Huallpa, según él porque ella lo rechazaba y “solo quería quemarle la cara, para que aprenda???”.

En Cusco, el último fin de semana se difundió un video en que Magaly Escalante es golpeada y destrozado su tabique, por su ex-pareja Marco Chacmani, delante de sus vástagos. El feminicidio según Wilson Hernández, en su informe final para la Universidad de Lima y el CIES, se conceptúa como el “asesinato de una mujer por razones de género (Russell, 2008) y según el Plan Nacional contra la Violencia hacia la Mujer 2015, como “los homicidios de mujeres en condiciones de discriminación y violencia basados en el género”.

Las estadísticas son diversas según el MIMP, Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables, cada año alrededor de cien mujeres son asesinadas por sus parejas o ex-parejas; mientras el último Boletín Nro. 15 del OBNASEC-MININTER, Observatorio Nacional de Seguridad Ciudadana, consigna que el año 2016 se registraron 106 casos, de los cuales 33 se produjeron en Lima, y el 87.1% se ubica en el grupo de edades de mujeres de 15 a 44 años; y en cuanto a la relación de parentesco con sus victimarios, el 58.8% refiere que son sus parejas o convivientes y un 11.4% sus ex-parejas; en cuanto al lugar de victimización, el 55.6% se produce en la propia vivienda de la víctima, un 14.1% en la vía pública y un 11.1% en campo abierto o lugar desolado; referente a la modalidad utilizada, un 27.8% lo hace con arma blanca, un 26.8% por estrangulamiento, un 21.6% con arma de fuego y un 15.5% por agresión física; en cuanto a las supuestas causas se refiere celos en un 57.5%, 36.8% violencia familiar, 10.3% por ebriedad y 10.3% por venganza. 

Ante esta situación crítica, qué hacer?, el Sistema Nacional de Seguridad Ciudadana, que integra los múltiples actores, como el Poder Judicial, Ministerio Público, Policía Nacional, gobiernos locales y regionales, ministerio de la mujer, salud, educación, y otros, no tienen un plan integrado y de respuesta rápida, hace falta un liderazgo social, pues las mesas de concertación regionales, también brillan por su ausencia, en Cusco, se convocó a una reunión de emergencia el mes anterior, y sencillamente no hubo quorum?.

Mientras el congreso de la república aprueba algunos dispositivos legales más severos y muchas veces contradictorios. En este contexto las labores preventivas, de sensibilización y la educación en valores, serán los mejores remedios, pero en el mediano y largo plazo. 

Entretanto los medios de comunicación deben emprender una campaña masiva de alerta, sensibilización y prevención, así como los alcaldes como presidentes de sus comités de seguridad ciudadana, en sus ámbitos distritales y provinciales. Unamos voluntades, ante el desaliento, los peruanos si podemos, la seguridad es un compromiso de todos. 

 

 (*) Email: ideasayni@gmail.com