Punto de Encuentro

Si no es el Estado son las páginas de Internet quienes nos enseñan a “ABORTAR”

Entre tanta polémica tras el archivamiento del Proyecto de Ley sobre la Despenalización del Aborto en casos de violación sexual, mis contactos en las distintas redes sociales como aplicaciones para celulares alzaron voces de victoria a nuestro poder legislativo celebrando un gran triunfo “jurídico” provocando a las “sutiles” palabras de los que están en favor de la legalización del aborto, causando así un debate de dimes y diretes. 

Entendía y respetaba todo clase de opiniones, hasta expresaba y compartía la mía. Pero no fue suficiente para entender lo que en verdad se había hecho, hasta el día de hoy que gracias a Rosa María Palacios pude acceder a un artículo de una ONG holandesa que brinda información sobre el “Aborto Farmacéutico”. Que el nombre no te engañe, porque de exitoso y seguro no es del 100%. 

Quedé sorprendida, por lo que quise averiguar más sobre la bendita pastilla que es la principal protagonista de esta práctica abortiva. Su nombre es: Misoprostol o Cytotec, conocida en las farmacias y boticas peruanas como un medicamento para la prevención y tratamiento de úlceras gástricas y duodenales, es decir para pacientes con gastritis cuyo nombre es “Citoprox, Cytoprolen o Cytofine”.  Teniendo como único requisito una receta médica. Debido a que su valor de un sol a 13 soles hace que esté al alcance de todas y todos. 

Pero eso no era solo lo que me sorprendía. Esta ONG Women on Waves, en su artículo recomendaba que antes de recurrir a esta práctica, debes estar en las 12 semanas de gestación y de preferencia lo consultes o converses con un adulto o alguna persona de confianza, y después de ello imprimir las instrucción y así poder empezar con el aborto. A diferencia de una campaña abortiva de una ONG Chilena que plantea maneras de provocación de “aborto natural” mediante caídas, a mi parecer puedo decir que es menos peligrosa o tal vez la más efectiva e idónea para cumplir con la misión de abortar. 

De ello no se trata, de que solución o salida más fácil, económica y menos peligrosa que nos ofrece el internet debamos elegir. Es muy sencillo leerlo pero practicarlo es lo difícil. 

Sería más fácil y el método más idóneo la legalización del aborto, mediante una Política Publica de Salud, que permita la práctica de manera segura, que nos brinde una información correcta sin riesgos a afectar nuestra integridad física y psíquica, debido a que se brindaría esta práctica médica en centros de salud autorizados que cumplan con los requisitos establecidos y por profesionales especializados en la materia, y puedan asegurar una mejora calidad de vida para la paciente. 

Señor presidente o futuro presidente, no queremos que nuestras hijas o hijos tengan que recurrir al internet y sea el internet quien decida por ellos. Queremos un Estado que garantice el Derecho a decidir libremente, y promueva que el aborto como una práctica médica segura y no como una salida de temor.

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