La situación de nuestro país ha alcanzado un nivel de inseguridad enorme, la falta de títulos de propiedad, la carencia de empleo y los altos índices de corrupción, han conducido a la población a un punto muy elevado de insatisfacción e indignación.
Esto nos lleva a pensar en cual podría ser el cambio radical que implique nuevas oportunidades de un mejor gobierno, el cual dirija las riendas del país llevándonos hacia un horizonte con futuro plasmado de esperanza. Tal es así que surge en la mente y el corazón del Partido Aprista Peruano la imperiosa necesidad de llamar a la lucha pacífica y democracia en bien del rumbo de nuestro Perú a las nuevas juventudes.
Es evidente que para lograr el desarrollo de la sociedad se necesita la importante participación social, económica y política de los jóvenes. Eso nos conlleva a un cambio inevitable por parte de los sectores de poder, para dirigir la atención hacia los jóvenes y que estos puedan entrar en los planes de gobierno de los aspirantes al sillón de Pizarro.
En tal sentido es necesario que los líderes políticos creen estructuras que permitan la participación activa y organizada de las juventudes. Si se parte de la afirmación de que los jóvenes son la mayoría de la población, los principales protagonistas del cambio y quienes tienen en sus manos el presente y futuro de la sociedad peruana, es fundamental que cuenten con el apoyo de los partidos políticos.
La ciudadanía activa de los jóvenes requiere un espacio público donde estos ocupen un lugar con derecho propio, que tengan sentido de pertenencia al ser protagonistas en la definición de políticas en los cuales estén involucrados; con ello estos nuevos derechos no solo se percibirán como tal sino como una realidad.
El Partido Aprista Peruano, en su programa de gobierno plantea la creación del Ministerio de la Juventud, el cual promueve un fondo de emprendimiento y creatividad que fomente la constitución de miles de empresas jóvenes con proyectos sostenibles y útiles para la sociedad. El Minjuv promoverá la ayuda para la vivienda alquilada de parejas jóvenes, pues existe más de medio millón de jóvenes que son cabeza de familia y anhelan su independencia.
Estas y más propuestas se ejecutaran sin aumentar la burocracia pues se trabajara mancomunadamente con las regiones y municipios lo cual servirá de instrumento para la reactivación económica de nuestro país.
En el gobierno anterior el Presidente García cumplió con establecer la ley de regidores y concejeros menores de 29 años, si ya lo hizo tengo firme y plena convicción que volverá a cumplir con este gran proyecto que dará oportunidad de formar parte activamente de los ejes programáticos propuestos en el Plan Bicentenario a toda la juventud que está cansada y que vive en el desconcierto de un gobierno conyugal.
Unámonos una vez más y saquemos a delante el país trabajando conjuntamente con todas las fuerzas democráticas que tengan el ideal de levantar a nuestro querido Perú.