No sorprende que durante el segundo debate presidencial el ex ministro de economía y actual Presidente electo, PPK, calificó al Sistema de Inversión Pública (SNIP) como maldito, porque de hecho, en su Plan de Gobierno ya se postula expresamente reformar el SNIP para hacerlo más flexible y ágil. Pero no sorprende tampoco, porque PPK no ha hecho más que plegarse a ese consenso que existe entre los políticos por reformar el SNIP, en la idea de que el sistema de inversiones ha cumplido un ciclo.
Si nos remontamos a sus orígenes el SNIP nació en el 2000 como un sistema de gestión pública para hacer frente a la ausencia de una planificación y evaluación técnico y financiera de la inversión pública que provocaba enormes pérdidas de los recursos fiscales en proyectos que en muchos casos incurrían en el sobredimensionamiento de obras, la duplicidad de inversiones o la insostenibilidad de los proyectos, todo ello además desarticulado de las necesidades reales de la población.
Quince años después de la implementación del SNIP la inversión pública ha mejorado. Como dice Milton Von Hesse “El SNIP creó una cultura de proyectos y desechó la práctica –común hasta entonces– de iniciar la ejecución de proyectos sin estudios previos y nociones respecto de sus costos y su sostenibilidad”. Sin embargo, en el proceso también se generaron vicios en el sistema que han ido agravándose conforme la economía peruana fue desarrollándose. No olvidemos que el SNIP apareció en un contexto en el que los recursos fiscales eran escasos y había que priorizar y monitorear los proyectos más productivos y urgentes.
Con el crecimiento económico, los ingresos del fisco se incrementaron rápidamente y por consiguiente, el problema de la inversión pública cambió hacia la promoción de un gasto de calidad y transparente. Sin embargo, el aparato gubernamental no ha estado a la altura y no se ha adaptado oportunamente a los nuevos retos del país. Reflejo de ello es el bajo nivel de ejecución del gasto de inversión de los tres niveles de gobierno.
El problema ya no es la escasez de recursos sino en desarrollar un sistema que se enfoque en mejorar la gestión de los proyectos. Esperemos que los anuncios de cambios se reflejen en medidas concretas por el bien del país.
Referencias:
Infraestructura, SNIP y desarrollo en el Perú, por Milton Von Hesse, Diario el Comercio 11 junio 2016