Punto de Encuentro

El trilema de la política

26 Febrero, 2015

José Bulnes

Algunos aún piensan que la filosofía es un saber etéreo, cuya nebulosa conceptual orilla en la generalidad o la imprecisión. Más aún, cuando lo piensa el “técnico de la política”. Conviene acaso diferenciarlo del “estratega de la política”. Asimismo, puntualizar que la filosofía, en la persona que practica la filosofía, acaso deba el prejuicio señalado por sus intereses distintos, sus preguntas que buscan otro tipo de respuestas.

Grafiquemos un ejemplo en el que se diferenciarían las tareas del estratega, el técnico y el filósofo, cuando los tres coinciden en el mismo nicho: la política (la busca del poder) [1]. Un problema social resulta una ventana de oportunidad para los actores políticos. La ausencia de infraestructura vial que incide negativamente en los estilos de vida [2] de la ciudadanía los convoca. El estratega político, planificará un sistema cuyos elementos que él considere relevantes en su juego político, deberán presentar determinadas relaciones a fin de que influya en su busca del poder. La estrategia del técnico acaso refiera a la construcción de un modelo o plan de desarrollo vial, atendiendo a su proceso de planificación, prueba y ejecución, pero su tipo de focalización del problema social, al ser empírico y práctico (solucionar los problemas de la gente), deja en suspenso un espacio de problemas, en las que el estratega se detiene, pero que el filósofo toma como primordial, lo ideológico. El filósofo atiende al corpus de ideas que orientan una organización política, o el propio ejercicio político.

¿Qué lugar ocupan cada uno en una sociedad política digital? El reconocido comunicador Hugo Otero señala el giro democrático en las redes sociales, donde la acción individual no solamente se realiza o existe en el acto de votar [3]. En este escenario virtual, de “poder informacional” [4], el estratega, el técnico y el filósofo deben, al ejercitar la política, no renunciar a sus presupuestos, pero sí comprender que no hay un rol mejor que el otro, sino un contexto para cada rol.

[1] Me baso para esta tesis en la lectura de  Carl Schmitt, su obra El Concepto de lo Político

[2] Tomo este concepto de la categoría utilizada por Arellano. Aunque esta postura de Arellano no implique la desaparición de otra categoría “clases sociales”. Pero ya es otro tema.

[3] http://elcomercio.pe/opinion/colaboradores/revolucion-que-se-viene-hugo-otero-noticia-1791944

[4] Revisar Scott Lash “Crítica de la información”. Buenos Aires, Amarrortu, 2005

NOTICIAS MAS LEIDAS