Hace unas horas, corrió un rumor en redes sociales sobre la presunta renuncia de los ministros Marisol Pérez Tello y Salvador del Solar por un eventual indulto a Alberto Fujimori. El Premier Zavala (hasta el momento)en referencia al indulto ha afirmado hace unos días“que es un tema que no tiene que estar en agenda política”. Pero en plena crisis política y con un gabinete cuestionado;se confirman las sospechas, el indultoestá en agenda, y posiblemente desde el primer día de gobierno.
Hablar de Alberto Fujimori, por un lado implica evaluar su relación e impacto en la política y en el sistema político peruano pasado, actual y futuro; y por otro lado,genera un alto grado de sensibilidad social pues toda opiniónen relación a Fujimori tendrá a la mitad de la población a favor y la otra en contra, dependiendo lapostura personal de cada uno de ellos.
En este contexto, es complicado ser objetivo pero es evidente la necesidad de realizar un análisis del panorama completo de este juego político llamado indulto.
En un extremo, tenemos a un sector que se manifiesta en contra del indulto, basado en un enfoque jurídico-técnico y moral.
Desde el plano jurídico,tomando en cuenta que el secuestro agravado se encuentra como delito por el cual fue condenado Fujimori, han construido su discurso a partir de: a) La Constitución, el artículo 118° inciso 21° respecto a la facultad del Presidente de la República a “conceder indultos y conmutar penas […]”. b) Las leyes: Ley N° 26478 del 31 de mayo de 1995 y Ley N° 28760 del 26 de mayo de 2006. La primera, excluye del beneficio del indulto a los autores del delito de secuestro agravado previsto en el artículo 152°del Código Penal; la segunda, ratifica y extiende la prohibición del derecho de gracia a los procesados por delitos de secuestro y extorsión.c)El artículo 31° del Reglamento de la Comisión de Gracias Presidenciales introduce el tipo de indulto humanitario.
Las fuentes permiten concluir, a este grupo, que el indulto no procedería ni ante la condición humanitaria, pues se estarían vulnerando leyes en la materia y estableciendo un precedente nefasto, exponiéndonos de manera negativa ante la comunidad internacional.
Desde la moral y la ética, se toman en cuenta diversos estudios sobre el fujimorismo que lo caracterizan como una organización con prácticas corruptas, dinámicas clientelares, valores antidemocráticos,entre otras conjeturas en contra, buscando movilizar las masas a través de protestas sociales.
En el otro extremo, están quienes apoyan la causa del indulto, éstos exponen el caso desde un enfoque humanitario y político, con menos apegoal fundamento jurídico.
Desde el plano humanitario, se han extraído de forma hábil los mejores elementos de un talk show (imágenes sensibles, declaraciones a favor y un entorno familiar enternecedor), elementos dirigidos a fin de ganar a la opinión pública en favor de la causa.
Desde la política, la obtención del Poder Legislativo, el copamiento de diversas entidades públicas y la captación de diversas fuerzas políticas, económicas, sociales y religiosas sumados una serie de operaciones de deterioro al Poder Ejecutivo han mellado en el gabinete formando la percepción de debilidad políticaante la ciudadanía, frente al cual, el indulto surge como un medio para alcanzar el diálogo, consenso y gobernabilidad durante los siguientes cuatro años.
Y desde lo jurídico, se ha relegado el indulto a una “causal humanitaria”en cumplimiento de lo establecido en el artículo 31° del Reglamento de la Comisión de Gracias Presidenciales, respecto al otorgamiento del indulto humanitario bajo la condición médica, exponiendo posiblemente como fundamento, la enfermedad no terminal grave en etapa avanzada, progresiva, degenerativa o incurable de Fujimori, dependiendo el informe médico correspondiente.
En esta coyuntura quizás cabe preguntarnos ¿El indulto soluciona la crisis política, asegurando la gobernabilidad y gobernanza del país? ¿Cuáles son los fines y objetivos que persigue PPK con el indulto? ¿Qué ocurre si es que no se da el indulto? Probablemente hallan más preguntas que respuestas concretas.
Pero, sin lugar a dudas se podría afirmar que PPK está dentro de una camisa de seis varas, pues sea cual fuese la decisión que tome respecto al indulto a Alberto Fujimori, habrá en la población mitad ángeles, mitad demonios.