“Operativizarlos contra la delincuencia”
Envidiable la respuesta colectiva y propositiva que suscita nuestra selección de futbol, jugando su clasificación al mundial de Rusia. ¡Es esa misma actitud la que se necesita para vencer a la delincuencia! El régimen de turno debería propiciarlo.
En tanto ello suceda, a trancas y barrancas, debemos hacer el esfuerzo por ganar espacios válidos paralos VALORES Y BUENAS PRÁCTICAS, que deberían ser como el pan de cada día (como estrategia blanda), contra la ubicuidad (están en todas partes), recursividad (se adaptan) y facilidad de corromper que tiene el hampa.
Se trata de mostrar ventajas frente al lumpen. Así el joven “nini” (ni trabaja, ni estudia, ni hace deporte),debe ver la alternativa social edificante y no ceder fácilmente a lo disocial.
Pero vayamos al fondo. Siempre se ha hablado de ir a las causas. “Tomar al toro por las astas”.
Se entiende, que hay que hacer las cosas de manera diferente. Se tiene que bucear en lo tomado como difícil, impracticable, gaseoso y hasta utópico para muchos. Debemos ir hacia la ESTRATEGIA BLANDA que flagrantemente extraña la parafernalia punitiva. Una vez inmersos, se verá que la solución idónea, siempre estuvo al alcance.
Entonces, la cuestión es cómo ir OPERATIVIZANDO (poner en práctica)los VALORES Y BUENAS PRÁCTICAS (aun no probadas del todo), como arma defensiva.
A continuación, ensayando un punto de inicio, sugiero una matriz de círculo virtuoso de cinco puntos. Al aplicarlo se deben medir los resultados y se genera cadena de valor:
El Estado debe “comprarse el pleito” y tomar el control de los hogares disfuncionales. No más padres irresponsables que solo procrean “ninis”.
La escuela y academia deben tener una cátedra obligatoria de ética, valores, moral y buenas prácticas. Deben aplicarla con rigor, con un código de conducta vinculante.
La Gestión Pública debe pasar a ser paradigma de Valores y Buenas Prácticas. Cero declarativa, 100% vinculante.
El Estado y la sociedad organizada deben premiar a las comunidades que generen y sostengan su ESPACIO SEGURO, dentro un clima de mejoramiento continuo.
Se debe reglamentar y aplicar la SANCIÓN CÍVICA para las faltas menores a cargo de las municipalidades.
La parafernalia punitiva ha demostrado ser insuficiente e ineficiente. Solo engulle recursos y a cambio nos da inusitadamente más delincuencia, cada vez más bestializada. Se requiere, entonces, más integralidad y creatividad para revertirla desde otra óptica.