Asistí recientemente al concierto de Maná al estadio monumental de Ate. Un sencillo y bello diseño de estadio con una capacidad para 80.000 personas que abrió sus puertas hace unos días para presentar a grupos peruanos entre los que estuvieron Gain, Zen, Mar de copas y Raúl Romero. Todos realmente con un nivel extraordinario, destacando Raúl con un manejo del público espectacular, con una música y sonido excelentes. Como peruano me sentí más que satisfecho.
Luego ya pasadas las 8 de la noche vinieron los internacionales.: Vicentico, Café Tacuba y Maná. El argentino, con todo el respeto que me merece, me pareció excesivamente arrogante con su público, pues se dedicó a tocar por una hora canciones nuevas que nadie conocía, las cuales tenían todo el formato retro de los 80. Mientras la gente le reclamaba a gritos “Matador”, “Algo contigo” y todos los éxitos con los Fabulosos Cadillac. Ni mu , no canto ná de eso el señor.
Café Tacuba . Muy bien, aunque no tocó “Ingrata” infiero por temor a una represalia de grupos feministas. Finalmente Maná llegó a las 11pm con sus canciones de siempre. Un profesionalismo excelente en sonido, música y arreglos. La estrella del show, para mí, fue su baterista Alex González, con un solo de batería que duro más de 12 minutos continuos, con una rapidez y ritmos fuera de este mundo.
Luego siguió Fher , líder de la agrupación mexicana cantando sus éxitos de siempre . Paulatinamente mientras escuchaba la música me di cuenta que la gran mayoría de la letra de Maná eran : “Te llore un rio”, “Clavado en un bar”, “Mariposa traicionera”, “Vivir sin aire”, etc.. Todo esto al ritmo de la enorme cantidad de gente que los coreaban estruendosamente.
“Mucho moco y resentimiento”_ Pensé
Y aunque faltaba todavía “Rayando el sol” , la cual era una de mis canciones preferidas , decidí retirarme a 10 minutos de la finalización. De esta manera descubrí este 2018 que no me gustaba tanto Maná como yo creía. Este grupo mexicano había marcado mi ingreso a la universidad el 92, mis eternas amanecidas haciendo planos y maquetas, mis salidas clandestinas de noche a la “Feria del Hogar “con mis amigos. De esta manera descubrí que amaba más el recuerdo de los tiempos vividos que al grupo en si….
¡ Adelante!
Arquitecto Ecológico: Miguel Ángel Romero Maldonado.