Punto de Encuentro

Futuro de Perú, en tiempo de pandemia y crisis económica.

La crisis que está causando la pandemia del SARS-COV-2 o nuevo coronavirus ha abierto en el mundo dos opciones:

1) enfrentarla a través del aislamiento nacionalista o

2) enfrentarla a través de la cooperación internacional y la solidaridad.

A nivel de cada país existen otras opciones:

a) superar la crisis mediante el control y vigilancia totalitarios o

b) superar la crisis mediante la solidaridad social y el empoderamiento de los ciudadanos.

Dos son las grandes preocupaciones que ha abierto la pandemia en el mundo actual: la científica y la política. Sobre la primera ya se anuncian soluciones que están a corto plazo y guardan relación con más de 150 candidatas a vacunas que se desarrollan en el mundo científico a gran velocidad algunas de ellas como el caso de Rusia empezó aplicarse desde el 10 de este mes y continuará en forma masiva desde octubre, en los EE.UU y Suiza desde noviembre, después en China que ya casi ha superado totalmente la pandemia, etc. Sobre la preocupación política se ha avanzado menos.

Es evidente que ya hay recesión y el reto es evitar daños graves en el aparato productivo de nuestras economías de América Latina. Será de vital importancia que los graves efectos del nuevo coronavirus en las economías solo sean temporales y no se conviertan en permanentes. En el caso de Perú el asunto es delicado porque entre marzo y junio la economía ha caído en 30.5%, generándose un desempleo que se ha extendido en este corto tiempo de cuarentena a más de 6 millones y medio de trabajadores, situación que se agravará más porque existe una informalidad que se extiende a más del 70% de la economía nacional.

Los especialistas califican a esta crisis como más profunda que la de 2008-2009. Se trata de la primera recesión en el mundo liderada por el sector servicios causada por el distanciamiento social: transportes (aéreo, marítimo y terrestre), entretenimientos, turismo, deportes, servicios domésticos y sociales, etc. En el caso de los EE.UU el sector servicios representa el 75% del tamaño total de su economía.

Sin embargo los bancos centrales en el mundo han reaccionado, en base a sus experiencias, más rápido que durante la crisis de 2008-2009. Las autoridades monetarias en general han cumplido un buen papel. En el caso de Perú el Banco Central de Reserva viene jugando u acertado papel en el manejo de las finanzas y la estabilidad monetaria. Lo mismo no se puede decir sobre el manejo de la economía nacional de parte el Ministerio de Economía y Finanzas y de los ministerios que no han ejecutado adecuadamente sus presupuestos.

Personalmente, a diferencia de otros economistas desanimados y hasta fatalistas en ver el futuro de la economía mundial, de América Latina y Perú, mi punto de vista es que si este y el futuro gobierno opta por el camino de la cooperación internacional y la solidaridad dentro de una economía de mercado que aproveche sin reparos las ventajas comparativas de importantes productos de exportación nuestros como minerales, productos agropecuarios de exportación, harina de pescado y otros, será probable iniciar un programa de crecimiento de los sectores económicos de nuestra economía interna.

Creo que existen condiciones objetivas que harán posible un crecimiento rápido y considerable de la economía peruana que posibilitarán que se recuperen y resurjan las pequeñas y micros empresas y que en el corto plazo se generen nuevamente los millones de empleos perdidos por la pandemia causada por el nuevo coronavirus.

Las razones fundamentales son: desde abril se ha observado que la pandemia ha hecho que la mayoría de productos básicos se presenten con precios sustancialmente más bajos, la agricultura es la menos afectada y los precios de 2020 serán más bajos que los de 2019. Los precios de los productos alimenticios han caído excepto el del arroz, hubo una producción récord de granos, los mercados alimentarios están ampliamente abastecidos debido a las excelentes cosechas de maíz y trigo. El único problema es que se presenten compras "extraordinarias", es decir que haya acaparamiento, si esto sucediera podría causar que los países de bajos ingresos pudieran ser amenazados por la inseguridad alimentaria.

Los países desarrollados tendrán primero su vacuna, este año el 10 de agosto Rusia empezó a aplicarla, y en octubre lo hará masivamente, en noviembre los EE.UU , Suiza y después China comenzarán también la vacunación y otros países desarrollados de Europa también empezarán este año. Esto quiere decir que el despegue de sus economías será primero que las de los países de menor desarrollo.

El 2021 se proyecta un crecimiento mundial de 4.2%, las economías avanzadas crecerían 3.9% y los mercados emergentes y economías en desarrollo (MEED) crecería en 4.5 %.

Un ejemplo claro es el caso de China, quien habiendo superado su epidemia del nuevo coronavirus ha iniciado una demanda fuerte de minerales metálicos que desde mediados de julio ha puesto el precio de la libra de cobre en alrededor de 3 dólares USA, demanda que guarda relación con las industrias de energía y construcción. La onza de oro está muy alta, casi llega a los 2 mil dólares la onza. Recordemos que estos dos metales aportan cantidades similares de divisas a nuestra economía y que juntas significan el 70% del ingreso que se obtiene por la exportación que Perú hace de once metales. La debilidad del dólar está apoyando para que estos dos metales hayan subido sus precios. Perú tiene 22 proyectos mineros que rápidamente pueden entrar en proceso de explotación de metales, el níquel también ha subido de precio, el más alto desde noviembre de 2019, debido a la demanda de las industrias de acero inoxidable de China.

Sumado a todo esto está está algo que favorece a Perú y otros países, el crudo Brent bajó sus precios en 70% desde su pico más alto logrado en enero. El recorte en la producción de la OPEP y de otros productores de petróleo en abril no han logrado subir los precios. El precio del petróleo de mantendrá este año y probablemente el próximo en 35 dólares el barril.

Las bolsas internacionales se han fortalecido y están atrayendo más inversiones, las acciones europeas han subido por la confianza de que los EE.UU y China se han comprometido en acuerdos de la Fase Uno de su acuerdo comercial y debido también a la confianza por las próxima producción masiva de la vacuna anti nuevo coronavirus.

Concluyendo: si la vacuna está próxima y los países desarrollados lograrán primero su inmunidad colectiva que les permitirá iniciar un crecimiento económico fuerte y sostenido; si los precios de los alimentos serán bajos el año 2020 y 2021; si los precios del petróleo serán muy bajos y favorecerá a la reactivación de las economías de países no exportadores de petróleo; si la mayoría de los metales han mejorado considerablemente sus precios y la producción, que en el caso de Perú, puede ser a corto plazo mucho mayor y si las instituciones internacionales, como por ejemplo el Banco Mundial que ha destinado 160 mil millones de dólares para en un plazo de 15 meses otorgar apoyo financiero, para proteger a los sectores más pobres y vulnerables, para apoyar a las empresas e impulsar la recuperación económica y la generación de empleos, etc. Si todo esto ocurre, América Latina y particularmente Perú a corto plazo reiniciará una reactivación económica que empezará a despegar iniciando un ciclo de ascenso económico que nos hará recordar el crecimiento económico habido entre 2005 y 2011.

Para que se haga realidad mi visión de la economía debemos optar por el camino de la cooperación internacional y la solidaridad, dentro de un escenario económico de libre mercado y bajo un sistema político democrático constitucional sin obstrucciones ni tendencias totalitarias.

Finalmente debo recordar que después de una crisis económica sucede generalmente un fuerte crecimiento económico y creo que están dadas las condiciones fundamentales para que esta vez también ocurra.

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