La semana pasada tuvimos en nuestro país a las esposas de dos hombres víctimas de la Dictadura Venezolana de Maduro, ellas recorrieron diferentes medios y visitaron a los líderes democráticos de las distintas tiendas políticas, entre ellos visitaron a Keiko Fujimori.
Fui uno de los tantos jóvenes que en aquella época universitaria se alzó contra un régimen opresor y me sorprendía al punto de indignarme ver aquellos que hace 15 años intentaban perpetuarse en el poder con una dictadura sostenida por instituciones que ellos mismos corrompieron; alzando la bandera de la democracia. Esos mismos cuyo líder renuncio por fax, que torturó a su esposa y la encerró; esos mismos que filmaban para después chantajear, que utilizaron mil y un tácticas de espionaje para intimidar a sus opositores, aquellos que desaparecieron miles de papeles que los comprometían haciendo explotar el Banco de la Nación cobrando la vida de inocentes vigilantes. SI; ellos mismos posaban y sonreían al lado de dos mujeres que luchan justamente contra un régimen tan igual como el que ellos instauraron en nuestra patria. Esos mismos que pisotearon nuestra democracia, que cercenaron nuestra libertad de expresión y vulneraron todos nuestros derechos estaban parados ahí al lado de dos mujeres que estoy seguro desconocen todo lo que nos costó a nosotros recuperarnos de aquel gobierno dictatorial. Habrá quienes me digan que todos tenemos derecho a realizar nuestra reingeniería pero si vemos un poco lo que pasa hoy en el Congreso sabremos que no han cambiado mucho; hoy así como ayer buscan sembrar el desorden, el desgobierno para hacerse del poder; misma idea distinta estrategia, los mismos dictadores intentando ser demócratas generando una nueva y utópica corriente política la de los dictadores demócratas.
Me resisto a creer en aquella cúpula a quienes NO les tembló la mano para ordenar a las FFAA lanzarán bombas lacrimógenas al cuerpo de cientos de jóvenes Universitarios hartos de tanta corrupción; me resisto a creer en los seguidores de un hombre que no le importó dejar al país en una crisis sin precedentes y fugarse al país que lo vio nacer, que forjó un partido a partir de una dinastía alimentada del dinero de la corrupción; ¿acaso ya nadie se da acuerda de ello?
Es así que hoy por hoy los golpistas del 5 de abril de 1992 que pisotearon todos nuestros derechos fundamentales, fungen de demócratas; no podemos permitir que nuevamente estos señores siembren el desgobierno; nadie puede negar que pasamos por una crisis política que no solo pasa por las malas decisiones del Gobierno de turno sino por la ambición desmedida de las fuerzas políticas que ejercen presión, un escenario donde la pita del Estado se tensa cada vez más, un escenario donde todos analizan y se mueven a partir de sus propios intereses dejando de lado el factor PAIS.
Urge una nueva generación que tenga como fin supremo a la patria y no posiciones personales, donde las rencillas y resentimientos NO pesen más que el análisis objetivo en favor del buen gobierno y estabilidad democrática. Hoy más que nunca debemos proteger nuestras instituciones, ya hemos pasado por lo que hoy pasan nuestros hermanos venezolanos a quienes desde ésta tribuna les decimos que vale la pena luchar por lo que vale la pena tener. Toda Latinoamérica UNIDA por una Venezuela LIBRE.