La ciudad de México ha sido dividida por los votantes.

La ciudad de México es la capital del México, tiene una población de 9 millones de habitantes aproximadamente.

Es el lugar donde están establecidos los 3 poderes de la unión, es decir, el Poder Ejecutivo, Legislativo y Judicial, en otras palabras, es la ciudad más importante del país.

La ciudad de México es un bastión político muy importante para el país, es un trampolín para después contender en las elecciones presidenciales, de hecho, el actual presidente Andrés Manuel López Obrador fue Jefe de Gobierno entre el año 2000 y 2005.

Seguramente recuerdan al D.F. o Distrito Federal, pues así fue conocido por muchos años hasta que el 5 de febrero de 2015, se publicó en el Diario Oficial de la Federación se cambió la denominación por Ciudad de México o CDMX.

Estás elecciones son históricas porque por primera vez no domino un solo partido en toda la ciudad. Anteriormente, si el Jefe de Gobierno (cuando era D.F. se le dominaba regente) era del PRI, la mayoría de las alcaldías -que son 16- eran del PRI; si era del PRD, la mayoría era PRD.

Lo anterior, permitía un gobierno relativamente amigable y sin oposiciones pues la generalidad de la población votaba por el mismo partido.

Sin embargo, en este caso, la ciudad ha sido dividida por el voto de la gente, en un lado de la ciudad predomina el partido auriazul, el PAN y en el otro lado, sigue dominando MORENA,  básicamente entre este y oeste.

Esta situación no es tema menor, porque para gobernar una de las ciudades más pobladas del mundo, se requiere llegar a consensos que velen por los intereses comunes de sus habitantes.

Lo cómico de este cambio político es que la ciudad está dividida al parecer por la mitad, ósea, no es que una delegación a lado de otra sea de distintos partidos, sino que todas las alcaldías del lado este son de un partido y las del lado oeste son del otro partido.

Es imposible no pensar en las comparaciones con la antigua Alemania Federal dónde un muro los dividía, con la gran diferencia, que en este caso la división no es hecha por ladrillos y cemento, está hecha por las opiniones de los votantes que en ocasiones dejan el ámbito político y sobresalen a un ámbito de violencia y agresión en contra de todos aquellos que no apoyen a su mismo partido, lo que es más preocupante.

En estos comicios, la gente espero hasta 2 horas para hacer efectivo su voto y participaron el 52% de los mexicanos habitantes de la Ciudad de México, lo cual nos muestra el nivel de participación y de compromiso que la gente tuvo en estas elecciones.

Esto marcará un cambio en la democracia del país y es una muestra al mundo que la democracia no está muerta en México y, que es posible la coexistencia de partidos con visiones y orígenes diferentes.

Que el voto de la gente vale y que salir a votar sí repercutirá en el futuro del país, es un atisbo de esperanza en un país que está harto de la política sin propuestas reales.

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