Cuando se logra concretar negocios e inversiones con una perspectiva geopolítica de seguridad nacional, se trasciende la denostada y mal llamada Diplomacia Transaccional o Comercial. Los países que comercian y hacen negocios juntos “win to win”, tienden a llevarse bien y con menores riesgos de conflictos, que con solo Tratados de Paz o de Límites. El mejor ejemplo lo representamos el Perú y Chile, que desde que somos importantes socios comerciales, hemos superado nuestras desavenencias limítrofes e históricas, a pesar de la disputa marítima que tuvimos y fue resuelta por la Corte de La Haya en 2014.
La semana anterior ha sido frenética para Estados Unidos y el Presidente Trump, con la firma de acuerdos comerciales, económicos y de defensa con Arabia Saudita, Qatar y Emiratos Árabes que muchos analistas han calificado (o descalificado) como Diplomacia Transaccional o Comercial, por ser el Presidente Trump un “Business Man”. Nuevamente la miopía de estos analistas, de solo opinar con una perspectiva económica, y no geopolítica, les impide ver la trascendencia de cómo es que estos acuerdos comerciales, económicos y de defensa, entre Estados Unidos y los 3 Petro-Estados árabes más ricos, debilitan el posicionamiento geopolítico y militar de China, Rusia e Irán en el Medio Oriente. Y los acuerdos también fortalecen militarmente a estos 3 países árabes (musulmanes suníes) respecto a Irán (musulmanes chiítas), que es apoyada por China, quien se sigue presentando antes los países de la región como una alternativa de socio comercial frente Estados Unidos.
Estas 2 últimas semanas de mayo serán cruciales, para vislumbrar el inicio de conversaciones y negociaciones de paz entre Ucrania y Rusia, con el auspicio de Estados Unidos y el apoyo de la Unión Europea, y la posible mediación del Vaticano. No es casual que el Presidente Trump, luego de haber conversado con los Presidentes Putin y Zelenski, haya reflexionado que una paz entre Rusia y Ucrania, generará beneficios económicos para ambos países, como consecuencia de acuerdos comerciales con los Estados Unidos. Parafraseando al ex Presidente mexicano López Obrador: “negocios, y no balazos”.