Punto de Encuentro

Es hora de incentivar el deporte en la niñez y juventud.

Por Roberto Rendón Vásquez.

En toda sociedad la niñez y juventud son la esperanza del futuro porque con su energía, inquietud, creatividad, dinamismo y su potencialidad promoverán e impulsarán el cambio, progreso y hasta la transformación de su sociedad; serán los que asuman el liderazgo para enfrentar y superar los desafíos que haya en la vida y promoverán el cambio y el bienestar con justicia no sólo familiar sino de su sociedad.

Por ello debemos tener conciencia que estamos obligados a brindarles objetivamente una buena educación y hacer que se desarrollen con virtudes, hábitos, responsabilidad y capacidad para contribuir al buen desarrollo familiar y que su sociedad sea justa y con capacidad para brindar el buen vivir de todos sin excepción. 

En ese marco conceptual, además de la excelente educación que debe brindárseles desde la infancia hasta que adquieran conocimientos y capacidad para trabajar óptimamente, estimularlos para que desarrollen actividades artísticas en general (Música, danza, pintura, escultura, crear poesía, cuentos, novelas, etc.) y también el deporte. Cada niño, adolescente y joven puede realizar las que sean de su vocación, inclinación, afición, preferencia o tendencia.

El deporte es una actividad que contribuye a su desarrollo físico, disciplinado y organizado. Cada uno tiene predilección por determinados deportes. Uno de los más populares es el futbol.

El fútbol requiere solo una pelota, un espacio para jugar y es de reglas simples y por su práctica, promoción y hasta con informaciones periodísticas escritas, radiales y televisivas han generado pasión, persistencia, costumbres y han “llegado” a crear “héroes deportivos”. Empresarios invierten significativamente en el fútbol convirtiéndolo en un “deporte” muy popular que resulta ser de entretenimiento enorme y atractivo. Los niños, adolescentes, jóvenes y mayores “se convierten en hinchas” no sólo de equipos sino hasta de la selección nacional.

Lamentablemente el futbol no obstante su “popularidad” ha devenido en “deficiente”. La selección peruana ha quedado eliminada del Mundial 2026 y sin posibilidad de lograr un lugar de las Eliminatorias Sudamericanas. Se indica que comparten la responsabilidad los dirigentes, los “profesionales entrenadores y los jugadores”. ¡Hasta aquí llego su incapacidad para lograr un lugar en el próximo mundialLos hinchas están decepcionados. Muchos consideran que la causa es el profesionalismo en el futbol.

Ante esta desilusión la superación está en nuestra niñez y juventud que sin pretender ser “profesionales” como “jugadores”, nos abren las puertas no solo para el futbol sino para otros deportes también populares como: el básquet, voleibol, béisbol, atletismo en sus diferentes disciplinas como en las distintas carreras, saltos alto y largo y con garrochas, lanzamiento de jabalina, natación, box, karate, ciclismo, tiro al blanco, etc. En estos deportes, pese a su escaso informativo periodístico, muchos de nuestros jóvenes logran campeonatos internacionales hasta mundiales y dejan el alto nuestra bandera.

Es hora de volver la mirada a los niños y jóvenes. Que nuestras municipalidades desde las distritales y órganos del gobierno, promuevan las diversas actividades deportivas, deben organizar cada año campeonatos  y mejor si fueran especie de Olimpiadas – en absolutamente todos los centros educativos primarios, secundarios y superiores para que compitan en todos los deportes (además del futbol). Los campeones distritales lo harán en competencias provinciales y de éstas en Regionales (Departamentales) para terminar en Olimpiadas Nacionales de los deportistas estudiantes de primaria, secundaria y superior. De estos campeonatos tendremos cada vez más campeones distritales, provinciales, regionales y nacionales y estarán en condiciones de competir internacionalmente para gloria peruana.

Las autoridades en general tienen la obligación de hacerlo y de presupuestar los gastos para cada y todos los campeonatos incluso los premios y estímulos. Las personas naturales y jurídicas de derecho privado tienen la oportunidad de participar mediante donaciones para los premios y estímulos.

Nuestra niñez, adolescencia y juventud no solamente tendrá la oportunidad de destacar, sino que además serán conscientemente auto disciplinados y organizados y estarán alejados de los vicios que ahora agobian nuestra sociedad.

Su cotidiana práctica deportiva no alejará a nuestros niños, adolescentes y jóvenes de sus estudios y capacitación; al contrario, los orientara para que organicen sabiamente su tiempo de estudios, deportes, encargos familiares y distracción; también tendrán la oportunidad de tener amigos y compañeros que igual que ellos son fraternos y respetuosos.

¿Seremos capaces de atrevernos a hacerlo?

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