Autor: Carlos Gamarra Quintana
Cuando el Estado deja espacios vacíos y no cubre las necesidades esenciales de la población, siempre aparecen algunas alternativas para cerrar esas brechas. Y en el tema de seguridad ciudadana no es diferente, es por ello, que aparecieron las Rondas Campesinas para apoyar a la seguridad ciudadana y resolver conflictos en sus respectivos ámbitos territoriales.
Las Rondas Campesinas aparecieron por primera vez en Cajamarca por el año 1976, como una forma de enfrentar el abigeato (robo de ganado o animales); su rol fue creciendo con el pasar de los años, convirtiéndose en figuras de seguridad que llegaron a frenar al avance del terrorismo en las zonas más golpeadas del país. En la crisis de los ochentas y noventas, los ronderos se convirtieron en el corazón de los Comités de Autodefensa.
Las sanciones que imparten las Rondas Campesinas consisten en la realización de esfuerzos físicos, baños de agua fría, castigos a latigazos y faenas comunales obligatorias, sin embargo, esto trajo cuestionamientos en el sentido de que se dan tratos crueles y humillantes, que no están amparados en la Constitución y que ameritaría responsabilidad penal. Según el artículo 5 de dicho documento, el ámbito territorial mínimo para la conformación de una Ronda Campesina es el que corresponde al de un caserío, por lo que, no podría actuar en las ciudades, donde quizás se deba reforzar y potenciar el Servicio de Serenazgo.
Con Ley Nº 27908. Ley de Rondas Campesinas y su Reglamento, se reconoce la personalidad jurídica de las Rondas Campesinas, como forma autónoma y democrática de organización comunal, pueden establecer interlocución con el Estado, apoyan el ejercicio de funciones jurisdiccionales de las Comunidades Campesinas y Nativas, colaboran en la solución de conflictos y realizan funciones de conciliación extrajudicial conforme a la Constitución y a la Ley, así como, funciones relativas a la seguridad y a la paz comunal dentro de su ámbito territorial. Los derechos reconocidos a los pueblos indígenas y comunidades campesinas y nativas se aplican a las Rondas Campesinas en lo que les corresponda y favorezca. Asimismo, las Rondas Campesinas elaboran su Estatuto y se inscriben en los Registros Públicos, y también proceden a su inscripción en la municipalidad de su jurisdicción a fin de establecer relaciones de coordinación.
Algunos sectores han venido fortaleciendo la operatividad de las Rondas Campesinas, como por ejemplo, el Gobernador Regional de La Libertad en el año 2024, declaró que la participación de las Rondas Campesinas en la lucha contra la inseguridad pública será decisiva, destacando su rol en la lucha contra la delincuencia organizada, y dijo que La Libertad es la única región del país donde las Rondas Campesinas han sido incorporadas al sistema de la seguridad ciudadana, entregándoles 12 camionetas. Otro caso es la Dirección General de Orden Público del Ministerio del Interior, que, durante el 2024, capacitó a más de 17,600 integrantes de las Rondas Campesinas y Nativas, en lenguas originarias, sobre la normativa que regula sus funciones y la coordinación que realizan con la Policía Nacional del Perú, a fin de fortalecer la seguridad ciudadana y la lucha contra la criminalidad.
Las Rondas Campesinas se constituyeron en un excelente aporte para la seguridad ciudadana, atendiendo situaciones que se presentan y coordinando con la PNP, por lo que, se hace necesario que sigan trabajando en sus respectivos ámbitos territoriales… pero les pregunto, ¿DEBERÍAN LAS RONDAS CAMPESINAS INGRESAR Y PARTICIPAR TAMBIÉN EN LAS CIUDADES DEL PAÍS?.