Los seis indeseables que quieren venezolanizar el Perú

Seis nombres: un solo veneno
El dado de la izquierda:
¡¡¡Tíralo y pierdes el Perú!!!
¿Por qué son el mismo dado?
Porque los seis comparten 3 cosas:
Tira el dado. Cae Sánchez, cae Antauro, cae Castillo, cae López Chau, cae Cerrón, cae Balcázar. Da igual. *Es el mismo dado cargado*. El dado que convirtió a Venezuela y Cuba en basureros.
1. Roberto Sánchez: El lobo con piel de tecnócrata
Te habla suave, te vende “renovación”. Fue ministro del golpista Castillo y jamás condenó el 7 de diciembre. Quiere una Constituyente como la de Venezuela 1999. ¿Resultado? Chávez se quedó 14 años y Maduro 12. Hoy Venezuela tiene 7.7 millones de migrantes huyendo del hambre. Esa es la “renovación” que promete.
2. Antauro Humala: El carnicero
El rostro violento. Condenado por el Andahuaylazo donde murieron 4 policías, hoy recorre el país pidiendo fusilar a expresidentes y cerrar medios. No es un outsider. Es la advertencia más brutal de lo que significa el poder en manos de la izquierda radical: paredón, venganza y ley del más fuerte.
Su modelo es Cuba: 65 años de dictadura, un solo partido, y paredón para opositores. En Cuba el salario mínimo es $15 al mes. El racionamiento mensual para cada persona es de 5 huevos al mes. ¿Eso quieres, Antauro?
3. Pedro Castillo: El burro que casi nos vuelve Venezuela
La cara de la improvisación. Llegó al poder sin plan, sin cuadros, sin capacidad. En 16 meses destruyó la meritocracia, nombró 78 ministros y terminó intentando un golpe de Estado por TV. Es la prueba de que el “pueblo al poder” sin preparación solo trae caos, corrupción y ruptura del orden democrático.
Venezuela hoy: 80% de pobreza, inflación de 190% en 2023, y 6 millones de niños con desnutrición. Castillo no terminó su chamba porque le falló su plan golpista.
4. Alfonso López Chau: El caviar con calculadora
La cara universitaria del mismo proyecto. Como rector de la UNI, politizó la universidad y fue el principal operador para que Castillo diera clases sin cumplir requisitos. Hoy recorre el país con el mismo libreto: Asamblea Constituyente, “refundar” el Estado y culpar al modelo económico de todos los males. Representa el intento de darle barniz académico al radicalismo.
Ahora vende “asamblea” con terno. Te dice que Cuba tiene la mejor educación. Mentira. Cuba tiene 1 millón de profesionales fugados desde 1990. Los médicos ganan $50 al mes y los usan como esclavos en misiones al exterior. Esa es su “universidad del pueblo”.
5. Vladimir Cerrón: El prófugo que ama a La Habana
La cara ideológica y sentenciada. Condenado por corrupción, prófugo, y admirador confeso de Cuba y Venezuela. Él es el verdadero dueño del dado. Castillo fue su títere, Sánchez su heredero. Su objetivo no es gobernar, es instalar un modelo socialista donde el partido único manda y la propiedad privada desaparece.
Su sueño es Cuba: donde no hay internet libre, no hay elecciones, y comer carne es un lujo. En Venezuela, el chavismo que él admira mató la empresa privada: PDVSA producía 3.2 millones de barriles diarios en 1998. Hoy produce 700 mil. Ese es el “modelo”.
6. Balcázar: El viejito rojo que calienta el asiento
No lo eligió nadie, pero deja que el proyecto avance. La cara del continuismo. Un viejito que heredó el sillón sin votos, pero que mantiene la misma línea: desmontar instituciones, confrontar al Congreso y abrir la puerta a una Asamblea Constituyente. No tiene la fuerza de Antauro ni la sentencia de Cerrón, pero sí el sello de aprobación para que el proyecto siga vivo. En Venezuela el PBI cayó 75% entre 2013 y 2021. Es la peor debacle económica de un país sin guerra en la historia moderna. En Cuba el PBI per cápita es $9,500, menor que el de Perú en 1990. Balcázar no da el golpe. Solo te empuja al abismo.
¿Quieres números? Toma números:
Venezuela: 7.7 millones de exiliados. 80% de pobreza. 22,000% de hiperinflación acumulada desde 2017. Sin luz, sin agua, sin gasolina en un país petrolero.
Cuba: 65 años sin elecciones libres. 1,000 presos políticos. 10% de la población se fue solo en 2022-2023. El paquete de 12 huevos cuesta el 10% del salario mensual.
No son seis opciones. Es una sola sentencia.
Unos dan el golpe, otros lo aplauden, otros lo justifican con títulos. Pero todos llevan al mismo hueco: el hueco donde está Venezuela, el hueco donde se pudre Cuba.
Dentro de poco, Roberto Sánchez pasará a segunda vuelta, no estará solo. Cargará con Antauro en las calles, con Cerrón moviendo los hilos, con el recuerdo de Castillo y con López Chau dándole coartada “técnica” al proyecto. No son opciones distintas. Son seis caras del mismo riesgo: convertir al Perú en otra Venezuela. ¿Entiendes ya?
No son seis opciones. Es una sola mafia. Unos ponen la cara, otros las balas, otros la coartada universitaria, otros la plata sucia. Todos quieren lo mismo: tu empresa, tu casa, tu libertad. Quieren nueva Constitución para quedarse 30 años como Venezuela. Quieren indultar terroristas. Quieren que hagas cola por pan.
Si eliges cualquiera de estas seis caras, estás tirando el mismo dado. Y cuando ese dado cae, el que pierde no es el político. Pierdes tú. Pierdes tu chamba, tu AFP, tu derecho a largarte si esto se jode.
En junio, si tiras este dado, no apuestas tu voto. Apuestas el plato de comida de tus hijos.
El dado está cargado con sangre.