Punto de Encuentro

¿Las elecciones que vienen más que el país?

Al siguiente día de la censura a Ana Jara, se comenzó a ver en los medios de comunicación análisis y opiniones sobre el futuro del gobierno y sobre sus posibles acciones. Para poner solo un ejemplo, tenemos la columna de opinión vertida el día de ayer por David Rivera en un conocido portal web.

Comienza su columna el Director de la revista Poder preguntándose “¿quién ganó y quién perdió políticamente en el corto plazo con la censura a la expremier Ana Jara?” Responde inmendiatamente que la que saca “ventaja relativa” con esta maniobra política es el gobierno mirando a las elecciones del 2016. Párrafos más adelante sostiene que en los más de tres años que lleva de confrontación la pareja presidencial con el APRA y Fuerza Popular, la que saca ventaja es Keiko Fujimori. Y los perdedores son el gobierno y el APRA. Termina su columna sentenciando “que lo que le conviene al país no es necesariamente lo que le conviene a los políticos. [Sobre] estos últimos, hace rato que les dejó de interesar el país”.

Rescato de varias columnas leídas la de Rivera porque es la que más se acerca a la discusión que hay en la academia politológica sobre si realmente triunfaron los políticos ambiciosos sobre el interés general o no. Sobre el tema tenemos los textos Why not parties in Russia? de Hale y Why Parties? de Aldrich, para poner solo algunos.

Efectivamente, la columna nos lleva a pensar si realmente hay un proyecto político de país que los partidos embanderen a largo plazo o simplemente quieren ganar una elección. Pues hay algo de lo segundo. Es evidente. La política es de humanos y no de ángeles. Por lo tanto, la ambición de ganar una elección forma parte, también, de los políticos. ¿Pero qué hay del proyecto de país? Debemos ir más allá de la coyuntura política y ver si avanzamos hacia ese camino.

El antropólogo Auyero sostiene que la política tiene zonas grises, de entramados complejos, que hay que saber comprenderlo. Para eso es necesario avanzar más allá de lo aparencial de la coyuntura en el análisis. Avanzar en esa dirección nos permitirá dar mayores luces sobre si nuestra clase política en general está en búsqueda del proyecto del país.

En el pasado reciente, durante el gobierno de Alejandro Toledo, se logró crear instituciones que hasta ese momento eran inexistentes: como el Acuerdo Nacional, que tiene como prioridad Políticas de Estado hasta el 2021, año del bicentenario de la independencia.

En el segundo gobierno de Alan García se logró reducir la pobreza al 28%, según los reportes del INEI. Varios analistas sostienen que eso se debió al incremento en el precio de los minerales. Eso es cierto, pero para llevar a cabo reformas se necesita voluntad política. Entonces, si comparamos los periodos de gobierno de Toledo y García,  en donde hubo incremento del precio de los minerales, podemos apreciar que en el segundo hubo mayor avance por el liderazgo para llevar adelante reformas.

Actualmente tenemos un gobierno débil que influye en la frágil institucionalidad. La censura al gabinete Ana Jara es el mejor ejemplo de ello. Pero no hay que perder de vista que en el gobierno de Toledo también pasó por un caso similar de debilidad política, sin que eso implique elecciones adelantadas. No creo que avancemos hacia ese camino. Eso no conviene políticamente a la oposición ni a la pareja presidencial.

Haciendo un balance general al respecto, se puede sostener que si bien hay coyunturas críticas, eso no quiere decir que no se haya avanzado como país. Es normal que los políticos piensen en las elecciones venideras y que haya confrontaciones por diversos problemas políticos, pero no hay que perder de vista también que –pese a los escollos presentados en los tres gobiernos democráticos- hemos logrado mantener la democracia en el país y avanzar con respecto a las Políticas de Estado del Acuerdo Nacional, aunque aún hay más desafíos hacia el 2021.

 *Link de la columna citada: https://revistapoder.lamula.pe/2015/04/01/que-le-conviene-al-gobierno-que-al-pais/poder/

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