En las Elecciones Generales de 2021, algo más de 25 millones de personas conformaron el padrón electoral, el cual cada se incrementa 10% con votantes nuevos cada 5 años. Y para abril de 2026, según el RENIEC, tendremos a 2’500 millones de peruanos jóvenes que ejercerán el sufragio por primera vez en unas Elecciones Generales.
En el marketing de productos y servicios, a los grupos objetivos se les asigna diferentes roles: comprador, consumidor, influenciador y decisor. En algunos casos, una sola persona puede cumplir más de un rol. Por ejemplo: una madre compra y decide qué tipo y marca de pañal darle a su bebé (consumidor), y el médico pediatra podría ser el influenciador. Extrapolemos estos diferentes roles de los grupos objetivos al maketing político, es decir, a los electores, y en particular, a los 2’500 millones de peruanos que votarán por primera vez en unas Elecciones Generales como las de abril 2026.
De acuerdo a los resultados del estudio ¿Cómo vota el Perú?, elaborado recientemente por Arellano Consultoría para Crecer, 66% de los jóvenes (compradores, consumidores y decisores) cree que su voto contribuye a mejorar la situación del país, aunque duda del impacto real que pueda tener su voto. Y cuando se les pregunta a estos mismos jóvenes ¿cómo se informan sobre sus candidatos?, 76% de los menores de 24 años reconoce que la opinión de su familia y amigos influye en su decisión final, y el 67% también valora la opinión de “expertos” para decidir su voto. Otro dato muy importante, es que 87% de los jóvenes se informa a través de las redes sociales, pero solo el 23% de ellos confía en estas plataformas. Y respecto a los medios tradicionales como radio y televisión, estos le generan mayor credibilidad.
Si bien es verdad que los votantes cumplen los 3 roles más determinantes de los grupos objetivos (comprador, consumidor y decisor), las estrategias de comunicación de los partidos políticos y los candidatos, no solo deben enfocarse en los jóvenes electores con mensajes positivos que satisfagan sus expectativas (77% de los jóvenes espera que su candidato promueva condiciones para mayor empleo y emprendimiento, 55% que respete la democracia y las leyes, y 26% que proteja a la población LGTB, la educación sexual y el derecho al aborto), sino también deben tomar en cuenta a su entorno familiar de mayor edad (abuelos, padres, madres, hermanos mayores, etc.), que los influirá con mayor confianza en el momento de votar.
A ver cuántos partidos políticos y candidatos aplican una estrategia de comunicación, que implique una segmentación de los grupos objetivos y que esté de acuerdo al nivel de importancia de sus diferentes roles, especialmente si 1/3 de los jóvenes decide su voto en la última semana previa a las elecciones, por lo que la confianza y credibilidad serán fundamentales para persuadirlos.