Por: Dennis Falvy
Mary Anastasia O´Brady, para el WSJ, señala que un tribunal de apelaciones argentino confirmó el mes pasado una decisión que ordenaba la confiscación de cientos de millones de dólares en bienes en manos de la expresidenta Cristina Kirchner (2007-15) y miembros de su familia.
Los opositores al kirchnerismo están celebrando.
¿Pero esto es ok con la normalidad?
No del todo.
La credibilidad sigue erosionada y ello toma tiempo; mucho tiempo.
La persistente inflación de dos dígitos que está socavando la agenda reformista del presidente Javier Milei y alimentando la incertidumbre política muestra ello.
La señora Kirchner cumple una condena de seis años bajo arresto domiciliario por fraude, sin embargo sigue liderando la mayor facción del partido peronista desde su apartamento en Buenos Aires.
A la confiscación de bienes se puede apelar, y el poder judicial del país es notoriamente político.
Aunque el ánimo público ha cambiado, ha cuando ella y el marido, hacían lo que les viene en gana.
Con ese socialismo "caviar", la sanción económica es una decisión fácil.
La sentencia del tribunal dice muy poco sobre la fiabilidad de un poder judicial irregular, así como un banco central con un lastre similar.
La historia monetaria aqueja las mejores intenciones de Milei.
Y es que los intentos de estabilización argentina no son nuevos.
Han sido juzgados de varias maneras. Y, cada episodio producía un periodo de relativa calma. Pero luego terminaba igual.
El reputado Roberto Cachanosky, comienza preguntándose: "¿Y si el obstáculo no es la política, sino el entorno institucional en el que debe operar cualquier política?"
Eso explicaría la inestabilidad del peso.
Arguye que no se puede fabricar credibilidad monetaria solo mediante el diseño institucional, pues la credibilidad de cualquier régimen basado en el peso es, en última instancia, tan fuerte como las instituciones políticas argentinas, y la realidad del país ofrece poco consuelo .
En diciembre del 2023, Milei heredó un país al borde de la crisis.
Recortó el gasto y en 2025 la economía creció un 4,4%.
El gobierno federal afirma que ahora tiene un superávit fiscal principal.
Las reformas fiscales y laborales y una campaña de desregulación han contribuido mucho a liberar a los emprendedores.
El señor Milei puso fin al control de alquileres, aumentando de inmediato la oferta de viviendas en Buenos Aires.
El país está en medio de un auge sin precedentes del petróleo, gas y la minería.
Argentina se ha convertido en exportador neto de petróleo.
La semana pasada, Fitch Ratings subió su deuda en moneda extranjera y local a B negativo desde CCC-plus.
Pero la inflación se prevé cierre el año alrededor del 30% y el PBI sólo aumente 3.5%.
La agricultura y extracción mineral son OK, pero el comercio minorista y la manufactura han estado lentos.
El gobierno subastó un bono en marzo con vencimiento en el 2028, los inversores exigieron casi 350 puntos básicos más .
Milei podría ser reelegido. Pero si no lo es, el mercado sabe que significará el regreso de los peronistas.
Por ello hay problemas de confianza, por ejemplo con el gas.
Pero el “verdadero problema” es que no existe una "demanda genuina" para mantener pesos.
Se utilizan principalmente para captar el diferencial de las primas de interés respecto al dólar y ello concita que el central acabará necesitando imprimir pesos para pagar a los acreedores.
Ello es un mal hábito de Argentina Por ello hay quienes señalan que Milei debe deshacerse del peso y dolarizar.