Punto de Encuentro

La trampa de los ingresos medios en América Latina

La trampa de los ingresos medios en América Latina

La trampa de los ingresos medios es un término que los economistas utilizan para definir a aquellos países que han salido de la pobreza, pero se han estancado en una economía de ingresos medios. Esto ocurre debido a múltiples factores que veremos más adelante. A pesar de que algunos de estos países pueden mostrar un ritmo de crecimiento económico importante, dicho crecimiento no se refleja en los bolsillos de la población.

En 2008, Perú pasó a ser una economía de ingresos medios gracias a su buen desempeño macroeconómico, lo que le permitió superar la pobreza e implementar las primeras reformas a favor del mercado para mejorar las condiciones de vida de la población. Sin embargo, a partir de ese punto se estancó y no logró llevar a cabo las reformas de segunda generación, que analizaremos más adelante.

Perú no es el único país que no ha superado la trampa de los ingresos medios. Argentina, Chile, India, Brasil y Sudáfrica tampoco han alcanzado el rango del PBI necesario para convertirse en economías avanzadas.

Al no lograr este objetivo, los países no pueden prosperar ni acercarse al umbral de los 12,375 dólares de PBI per cápita, según cifras de 2019 del Banco Mundial. Muchos países han quedado estancados en este nivel, lo que genera una falsa expectativa en la población de que sus condiciones de vida mejorarán, cuando en realidad esto solo será posible si se cruza el umbral de los ingresos altos.

Algunos países incluso han retrocedido debido a factores como la pandemia, la corrupción, las crisis políticas y la falta de inversión pública, entre otros, que han debilitado sus economías y han impedido avanzar hacia un mayor desarrollo.

Las claves para salir de la trampa

Para dar el gran salto, más allá de lo que puedan generar los sectores productivos extractivos, se deben buscar nuevas alternativas de generación de ingresos. En este sentido, existen tres pilares fundamentales, conocidos como las tres "I":

  1. Incorporación a nuevos mercados.
  2. Inversión del Estado en infraestructura.
  3. Innovación, aspecto en el que muchos países estancados en ingresos medios han fallado.

Es importante analizar cómo los países que han alcanzado economías de ingresos altos han implementado la segunda generación de reformas. Estas incluyen la consolidación de sus instituciones, una adecuada administración de justicia, políticas educativas eficaces y sistemas de salud públicos eficientes. Esta ha sido la única fórmula comprobada para superar la trampa de los ingresos medios en América Latina.

Corea del Sur, Singapur, Finlandia, Nueva Zelanda y Australia, entre otros, han logrado romper esta barrera al crear las condiciones necesarias a través de estrategias de desarrollo e innovación en sus medios de producción.

La tecnología como factor determinante

Uno de los elementos clave para cruzar de los ingresos medios a los ingresos altos es la adopción de una agenda en la que la tecnología sea el motor de las actividades productivas. Esto no solo mejora la competitividad, sino que también optimiza las condiciones laborales en diversos sectores.

Esta estrategia ha demostrado ser efectiva. Además, es importante destacar que muchos de los países que han superado esta trampa lo han hecho apostando por la economía naranja, es decir, la industria creativa, incorporándola seriamente como una alternativa de crecimiento económico debido a su impacto en el PBI.

Este sector representa una oportunidad inmensa y, a pesar de la opinión de algunos escépticos, será en los próximos años uno de los principales motores de desarrollo y crecimiento económico en la región.

Pensando en el futuro

América Latina es vista como una región clave para muchas potencias mundiales. No por nada Marco Rubio, secretario de Estado en la administración Trump, realizó su primer viaje oficial a esta región, visitando Panamá, El Salvador y otros países latinoamericanos. Asimismo, China ha invertido significativamente en la región, incluyendo la construcción de un megapuerto en Perú, y es el principal inversor del país en el sector minero.

Estos ejemplos evidencian que la ruta del progreso está en esta parte del mundo. Sin embargo, para aprovechar esta oportunidad, los países de la región deben impulsar el desarrollo tecnológico, innovar e incorporarse a nuevos mercados, con el objetivo de alcanzar el nivel de las economías asiáticas más avanzadas.

Para lograrlo, es fundamental tomar la decisión política de fortalecer los sistemas de salud y educación. Solo así América Latina podrá salir de la trampa de los ingresos medios, ya que la mesa está servida para los próximos años.

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