En las ocasiones donde un amigo, colega o compañero se me ha acercado preguntado por la llamada “toma de Lima” durante esta última semana de mediados de Julio; mi más sincera respuesta y dejando de lado mis opiniones acerca de si apoyo o no la protesta violenta fue siempre una, ¿Acaso la gente del interior ha olvidado lo que Lima le permitió hacer al dictador Alberto Fujimori en aras de la seguridad y la estabilidad económica?
Por supuesto esto es polémico debido a la corrección política de nuestros días, un estupor académico nacido de la cruda verdad se ve ahora confrontado con el falso positivismo post años 2000 (la cual, por cierto, es nacida del revisionismo caviar acerca de los hechos… faltando así a la veracidad de los hechos con fines políticos) y se guarda una negación también para con los hechos fácticos. Todo esto claro puede ser confuso si lo dejamos en términos académicos-idealistas así que a raíz de toda esta coyuntura me animé a revisar bibliografía y referencias en pro de articular una mirada hacia el presente aprendiendo de los hechos y ahora, contrastándolo con lo que puede pasar de aquí al futuro (por que una de las características de la investigación científica es que a raíz de los elementos bibliográficos; con el uso de herramientas académicas como puede ser el materialismo histórico, se puede tejer una hipótesis y que esta tenga conclusiones predictivas, cerrando así el círculo del método científico).
Uno…
En Uchuraccay, la masacre de los ocho periodistas, su guía y el comunero durante el verano de 1983 fue un escándalo para la “Lima civilizada” lo cual significo la condena total hacia los indios de los cuales siempre se había desconfiado (herencia de los criollos limeños). Cuando en realidad, ésta era una llamada de alerta nacida de la asustada humildad campesina e ignorancia fruto de la brecha social educativa-cultural y a la desatención del gobierno que invisibilizaban el monstro violento que se incubaba en los andes, siempre alejados e incomprendidos.
Dos…
Tarata; un atentado fruto del error logístico de Sendero L. (2014. Según Alfredo Crespo, abogado de Abimael Guzmán durante el proceso por el atentado de la calle Tarata, en Miraflores.), es el punto de inflexión para que la sociedad Limeña viese prioritaria la problemática del terrorismo durante los años más crudos del conflicto armado interno (90´s).
Tres…
Se habla mucho del conflicto armado interno; sobre los acontecimientos, fechas y antecedentes, pero no se hacen reflexiones de lo que sentía o pensaba la gente. El ciudadano de a pie se enfrentaba a un acoso constante proveniente de dos vertientes; una era la prensa amañada (proto-caviarizada) que vendía humo a favor del estado y hacía de la violencia un festival pornográfico donde el morbo era lo que se buscaba, el escándalo y la exacerbación del sentimiento de que frente a la barbarie (Sendero Luminoso) todo valía (incluso recurrir a la guerra sucia por parte del estado).
El otro punto de partida para el acoso contra los ciudadanos eran las constantes demostraciones de fuerza planeadas por Sendero L. donde; por ejemplo, se volaban torres del cableado eléctrico en fechas festivas clave para la población (como navidades, año nuevo o fiestas patrias) tratando así de golpear a la actividad productora (las MyPE´s que no tenían capital para costear un generador) y también buscaban mellar la moral cívica del limeño, específicamente a la clase media-baja.
Todos los puntos mencionados son parte de la historia, pero también una advertencia a futuro sobre el percentil de los fenómenos sociales que hoy amenazan con una escalada de violencia.
Estos movimientos Guardan dentro de sus ideales base el resentimiento social, el más anticuado y recalcitrante rencor nacido de la indiferencia capitalina por las necesidades o deudas históricas para con el interior ignorado.
Lima es una ciudad muy curiosa y de contrastes la cual guarda gente trabajadora que ha moldeado la realidad, apropiándose de una ciudad tosca y gris.
Una ciudad muy querida la cual lleva sueños, esperanzas y ganas de superación a base de trabajo o estudios. La justicia se consigue aquí en Lima por el trabajo astuto, no por la indignación.
Cuidado les digo a mis allegados, que las causas no se alejen de la razón y la ciencia, cuidado que, en aras de la justicia, la libertad y el orden se han llevado a cabo las peores persecuciones de la historia y los más grandes baños de sangre.
Espero que este análisis llegue a manera de saludo y advertencia a todos los compañeros demócratas que; hasta en las lejanías más profundas siguen apostando por la institucionalidad de la república como garantía de un futuro mejor, algo que el Jefe Víctor Raúl nos enseñó.
Porque ante la intolerancia, más aprismo.
Porque ante la ignorancia, más aprismo.
Porque ante las calumnias, más aprismo.
Guillermo Martin Cespedes Medina; cursante de la carrera de Bibliotecología y ciencias de la información en la UNMSM, secretario general del Comando Universitario Aprista (CUA UNMSM).